¿Piel fría o cálida?

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Mayo, 09 del 2017

 

Si tu piel resalta al colocarte debajo del mentón el papel plateado, eres de piel fría. Si lo hace con el dorado, de piel cálida.
 

Si a la hora de maquillarte eres víctima de ese “no me convence”, cuando utilizas algunos de tus tonos favoritos, es posible que no sean los adecuados para ti. Te damos algunas pistas para identificar los colores que te favorecen.


Uno de los principales problemas a la hora de maquillarnos es encontrar los colores ideales para nuestro rostro. Seguro, más de una vez, hemos elegido ese rojo encendido que, a la hora de colocarlo en nuestros labios, nos deja la sensación de no combinar por completo. Esa pequeña incomodidad visual se debe a que no hemos elegido la gama de tonalidades correcta para nuestra piel.


Podemos ser de piel fría ocálida. Y ¿qué quiere decir eso? Que hay algunas gamas de colores que se acomodan mejor a nuestro rostro que otras, según el color de la piel, de los ojos y del pelo. Para saber un poco más al respecto, recurrimos a la voz experta de Christian Matta, maquillador profesional y director de Make-up Studio, para que nos cuente cómo reconocer los tonos que nos sientan mejor.



 Sarah Jessica Parker, por tener ojos azules, le quedan mejor los cobrizos y corales.


¿SOY DE LOS AZULES O DE LOS AMARILLOS?
¿Cómo reconocer si somos de piel fría o cálida? Pues hay algunos tips para lograrlo. El primero consiste en colocarnos un papel de color plateado o dorado por debajo de la barbilla, pegado al mentón. Si nuestra piel se ilumina con el plateado, somos de piel fría. Si lo hace con el dorado, somos de piel cálida.


Otro truco con el que podemos determinarlo es mirando el color de nuestras venas en las muñecas. De igual forma, si estas se perciben azules, somos de piel fría. Y si las visualizamos verdes, entonces somos de piel cálida.


Según el experto, las gamas de colores se dividen en dos. Dentro de las tonalidades frías están los colores que tienden hacia el azul, que pueden ser verdes, azules y violetas. Y, dentro de las cálidas, las que lo hacen hacia el amarillo, que pueden ser rojos, naranjas y amarillos.


A las pieles morenas, les pueden favorecer los tonos fríos, como el caso de Rihanna, o los cálidos como a Jennifer López.


Las pieles blancas funcionan de igual manera. Les asienta los tonos fríos, como Christina Aguilera, o los cálidos, como Giselle Bundchen.


¿REGLAS SIMPLES?
“En el maquillaje existen variaciones infinitas de un mismo color, por lo que no se le puede clasificar como frío o cálido. Hay que saber reconocerlo.”, afirma Christian Matta. Es por ello que un labial rojo puede ser para piel fría, si se inclina hacia el burgundy, o para piel cálida, si se inclina hacia el anaranjado. Es por eso que dicen que el rojo nos queda a todas. Solo hay que reconocer el tono ideal para nuestro rostro.


Para quienes no lo saben, Christian Matta nos cuenta que el color del labial debe combinar siempre con el del rubor. Y ¿qué quiere decir eso? Pues que no existe match si combinamos un tono frío con uno cálido en estas zonas. Si utilizamos un labial fucsia (frío), no podemos colocar un color bronce o durazno (cálidos) en las mejillas. “Deben guardar relación.”, agrega.  


Como el color de las sombras es independiente, te damos una guía con los tonos que podrían resaltar nuestra mirada. El círculo cromático nos ayuda de forma eficiente. Primero ubicamos nuestro color de ojos en la rueda. Si queremos un maquillaje que resalte nuestra mirada, debemos elegir los colores que se encuentran cada tres espacios. De esa forma, si tenemos ojos de color marrón, los verdes y los violetas son nuestros mejores aliados.


Matta confiesa que el trabajo de un profesional es poder crear un look con colores que convivan en perfecta armonía. Lo mismo debemos hacer nosotros. Ya sea con ayuda especializada, con el personal de las tiendas de maquillaje, o con algún profesional de confianza. La regla consiste en sentirnos cómodas al 100% con nuestro color de ojos y labios.


Elemento neutro. Existen tonalidades de piel que no se pueden categorizar como frías o cálidas. A ellas se les llama ‘neutras’. Y se determinan por sus características físicas. Lo ideal es utilizar tonos del color natural de la persona.

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