Mito y Realidad

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Agosto, 06 del 2014

 

Los populares mitos de belleza los heredamos de nuestras abuelas, madres y amigas. Hoy, descubrimos si estos son verdaderos o falsos.


Es verdad, cuando de belleza se trata hay una larga lista de creencias que seguimos fielmente a lo largo de nuestra vida. Empecemos por aquella que dice que si nos afeitamos los vellos, estos crecen más gruesos. Veamos, el pelo tiene forma de cono, la parte inferior es más gruesa que la superior. Así, al rasurarnos cortamos la punta delgada que sobresale y dejamos expuesta la parte gruesa de la raíz. Esto termina dando la impresión de que cada vello se ensancha, eso es todo.

Ahora bien, seguro hemos escuchado este otro mito en forma constante: si nos sacamos una cana, nos saldrán varias. Felizmente, esta creencia ha resultado falsa. “Si arrancamos una cana lo único que sucederá es que cuando crezca de nuevo ya estará despigmentada, generalmente debido a la edad o un tema de genética, pues hay gente joven con canas”, explica la especialista en belleza y maquilladora profesional, Mafe Alcántara.

Claro, definitivamente es probable que al arrancarla se atrofie la raíz y la línea de crecimiento no sea igual después. Entonces, “el mismo cabello se verá lacio por un lado y ondeado por el otro, y de forma totalmente desordenada. Cuando esto pasa, las cinco canas que arrancamos, parecerán diez”, sostiene, por su parte, Nelson Sánchez, director de Sono Salón.

De otro lado, hemos escuchado que si nos sale un granito, desaparece al ponernos crema dental. Ojo, esto solo es cierto en casos puntuales. Por ejemplo, en los granos que contienen mucha cantidad de grasa, porque el efecto de la pasta los resecará. Claro, debe evitarse este truco en pieles trigueñas, pues la pasta decolora y produce manchas. Además, “solo debemos aplicarlo sobre la espinilla porque el exceso del producto causa un aspecto escamoso”, explica Grace Brophy, experta en imagen personal y maquilladora profesional.

Tampoco debemos olvidarnos de aquella leyenda que asegura que el jugo de limón produce rayitos naturales en el cabello. Cierto, este fruto tiene una naturaleza ácida que da el efecto de aclarado cuando se aplica por un periodo largo, aunque no siempre llegamos al tono que estamos buscando. Por eso, lo mejor es que recurramos a un profesional.

Asimismo, recordemos que nuestras abuelitas decían que el vinagre da mucho brillo al cabello. Bueno, el vinagre como sustancia ácida posee un PH –medida que evalúa la acidez– de tres puntos y el pelo seco está por encima de siete. Entonces, aplicando vinagre sobre el cabello –según indica el especialista Nelson Sánchez– lograremos bajar el PH y que este brille más. No obstante, en los salones de belleza existen productos que hacen lo mismo sin el desagradable olor del vinagre.

Igualmente, es casi unánime la creencia de que  la caída del cabello es consecuencia directa de amarrarlo constantemente. Atención, diariamente alrededor de doscientos cabellos se caen naturalmente porque se están renovando. De esta manera, “la liga no genera la pérdida de cabello y amarrarlo constantemente no nos hará calvas”, señala Mafe Alcántara. Y añade: “De todas formas, sugiero no amarrarlo húmedo y, de preferencia, utilizar ligas forradas”. Los motivos de la caída de nuestro pelo son, por cierto, los cambios hormonales, el abuso de productos químicos –tintes o lacas– y el consumo de tabaco.

Bien, los escuchamos toda nuestra vida, pero ahora ya sabemos la certeza o falsedad detrás de estos mitos. Ahora tomémoslas en cuenta en nuestras rutinas de belleza.

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