El Regreso del Pop

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Octubre, 02 del 2015

 

‘Cubos’, de la peruana Teresa Burga, obra de 1968, perteneciente a la Colección Hochschild. Arriba la artista en su departamento de San Isidro. 

Por estos días se escribe otra historia del arte pop. El Museo Tate Modern de Londres ha inaugurado ‘The World Goes Pop’, una ambiciosa muestra que quiere ampliar y aportar nuevas perspectivas a dicho movimiento artístico. ¡Y una peruana participa de esta historia!



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Escribe: LUIS ALVARADO



La peruana Teresa Burga en su departamento de San Isidro.

 

Teresa Burga baja las escaleras con ayuda. Un problema de salud no le ha permitido asistir a la inauguración de la muestra ‘The World Goes Pop’, que actualmente se presenta en el Tate Modern de Londres. Eso, sin embargo, no le ha impedido seguir produciendo: “Vengo trabajando en una obra que incluye sonidos”, nos cuenta.


Este año le ha ido más que bien, fue convocada a participar de la Bienal de Venecia en el área internacional, y el Malba de Buenos Aires le ha dedicado una retrospectiva (y un libro), que, actualmente puede visitarse. Pero ¿quién es Teresa Burga?



Arriba ‘Doll Festival’ de Ushio Shionara. Abajo ‘Corazón destrozado’ de Delia Cancela. Derecha, obra ‘Atomic Kiss’ de Joan Rabascall.




Es probable que esa pregunta se la hagan también los espectadores que visitan las salas del Tate Modern, que por estos días han sido invadidas por la obra de 68 artistas provenientes en su mayoría de América Latina, Asia, Europa y Medio Oriente, desconocidos para el gran público. De todos ellos, 26 son artistas mujeres. ‘The World Goes Pop’ es una muestra que da una mirada a lo que ha sido el arte pop en las décadas del 60 y 70, y de cómo esa chispa que encendió el mundo del arte en Estados Unidos con figuras como Andy Warhol o Roy Lichtenstein, corrió como reguero de pólvora por todo el mundo, incluido el Perú.


“A mediados de los 60 a mi padre lo nombraron agregado naval en París, y tuvimos que viajar con la familia. Yo ya estudiaba arte en la Católica. Antes de volver fuimos a Londres y allí había una explosión pop, todo era color en las calles, en la ropa, era el boom de los diseños de Mary Quant y los Beatles ya estaban tocando”, nos cuenta Teresa.
En la muestra del Tate, destaca el trabajo de la argentina Delia Cancela, la belga Evelyne Axell, el francés Bernard Rancillac, el español Joan Rabascall o el japonés Ushio Shinohara, entre muchos otros, que dan una visión alterna de lo que ha sido el arte pop.



Obras que reflejan problemáticas sociales
Arriba ‘Birth Hood’ de Judy Chicago y ‘Bombs in Love’ de Kiki Kogelnik. Derecha: ‘Red Coat’, de Nicola L. Abajo: ‘Les Hommes Rouges’ de Henri Cueco y ‘Pilules Capsules Concilabules’ de Bernard Rancillac. A la derecha, ‘El realismo socialista y el pop art en el campo de batalla’, del Equipo Crónica.




Y es que si algo distinguió al arte pop fue su diálogo con la cultura de masas y que no solo estuvo representado en el uso de íconos de la cultura popular, sino también en la manera misma de producir las obras, emulando en muchos casos los sistemas de producción industrial. “Yo pintaba antes cuadros más figurativos, pero usaba pintura de pared látex, porque así podía hacerlo más rápido y tener un cuadro en solo minutos. Cuando empecé con el pop, a producir objetos, pedía ayuda a un carpintero. Fue justo esa pieza de los cubos, la primera que encargué absolutamente al carpintero. Yo solo hice el boceto en pequeña escala y él realizó la pieza. Ni te imaginas, fue todo un escándalo, decían que eso no era artístico.”


Y es que si algo comparten todos los artistas que participan en de ‘The World Goes Pop’, es que sus trabajos fueron producidos en contextos distintos a los que vio surgir el pop americano. Contextos de posguerra, luchas feministas y antiimperialistas así como  una fuerte politización, distinguen, por ejemplo, mucho del arte pop producido en Latinoamérica en las décadas de los 60 y 70. Entre ellas, la obra de Teresa Burga se destaca por su apuesta en hablar sobre temas individuales, sentando con ello las bases para una obra  que reflexiona sobre el lugar de la mujer en la sociedad, lo cual llevó hasta sus últimas consecuencias con la obra de 1981 ‘Perfil de la mujer peruana’, en colaboración con la psicóloga Marie-France Cathelat.  



Imagen femenina. ‘Valentine’ obra de la belga Evelyne Axell, quien se distinguió por un trabajo cargado de erotismo, que encarnaba la revolución sexual de su época.



“En esos años, casi nadie hacía caso a mi trabajo. Mis exposiciones duraban apenas unos días”, rememora Burga, quien dejó de exponer cerca de treinta años. Gracias a la gestión de los jóvenes investigadores Miguel López y Emilio Tarazona, volvió a reingresar como heroína a la escena de las artes visuales. Y ahora disfruta de una internacionalización y consagración justas y merecidas.



Íconos populares. El rock y sus protagonistas inspiraron mucho del arte pop. El rumano Cornel Brudascu, pintó su propio ‘Guitarrist’, en 1970.

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