Nochebuena sin Estrés

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Diciembre, 06 del 2012

 

Los días previos a la Navidad pueden convertirse en una locura, si no se planea todo con anticipación. Para que la noche sea de paz, aconsejamos tener en cuenta este cronograma.


Para algunas personas, la Navidad es todo lo opuesto a la paz y el amor. Los centros comerciales abarrotados, el tráfico infernal y la economía afectada por todos los regalos que deben comprarse, se cruzan con los deberes de la oficina, dejándonos exhaustos y sin tiempo. De no organizarse anticipadamente, la fiesta pasará frente a nuestras narices sin que podamos disfrutar ni un minuto de ella. 


Empecemos por los dueños de la casa que recibirá a toda la familia, pues la tarea es mayor. La decoración debe hacerse en la primera semana de diciembre, para empezar a contagiarnos del espíritu navideño y no estar preocupándonos después por los detalles. Es ideal hacerlo en familia: los niños pueden colaborar colgando las guirnaldas en el árbol, por ejemplo. 


ADIÓS AL DRAMA FAMILIAR

En estas fechas surgen tensiones en la pareja, por no saber en qué casa se pasará la Nochebuena. Los suegros de ambas partes reclaman por igual a los nietos. Por ello, lo más lógico es que se tome una decisión salomónica: con los padres de ella, antes de medianoche, y después con los padres de él o viceversa. Si se les presentan más eventos de fin de año, no se sientan en la obligación de ir a todos. 


CUIDADO CON EL EMPACHO

La mayoría de personas tienden a dejar de hacer ejercicios durante estas fechas, aunque este es el tiempo en el que necesitamos más de los beneficios del deporte, pues las calorías de la cena navideña andan por las nubes. Además, ejercitarnos libera endorfinas en la sangre que ayudan a mantenernos con energía, alertas y con ánimo para todo lo que debemos hacer en Navidad.


EL REGALO PERFECTO

No basta comprar los regalos con anticipación, porque obsequiar a todos los miembros de la familia afectará nuestro bolsillo de todos modos. Además, son tantos los regalos que deben hacerse, que uno termina comprando pares de medias para los suegros. Evidentemente todos regalamos a nuestros padres y nuestros hijos, pero cuando la familia es muy numerosa una alternativa es organizar un sorteo entre tíos y sobrinos. Así, nadie se quedará sin regalo, y no tendremos que regalar a toda la familia, sino enfocarnos en un buen presente para quien nos  tocó en el sorteo. De planearlo todo, no hay excusas para seguir siendo un Grinch.

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