Mamá es una Campeona

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Mayo, 09 del 2017

 

A los 41 años, con su bebé en brazos, Dara Torres ganó tres medallas en Pekín 2008.

¿Quién dijo que las deportistas de alta competencia tienen que retirarse tras salir embarazadas, dar a luz y ser madres? Algunas regresan a las canchas tras nueve meses y siguen ganando medallas…


ESCRIBE: Álamo Pérez Luna

Es sabido que en las faldas de los Andes muchas campesinas embarazadas sólo dejan de trabajar cuando sienten que ya es hora de dar a luz. En ese momento dejan el pico, la pala o la recolección de frutos y se dedican a la labor de parto bajo la sombra de un árbol. Después de darle una palmada, limpian a su bebé, lo envuelven en una frazada, se lo echan a la espalda y vuelven a su trabajo en el campo.

En este caso, estas deportistas de talla mundial han hecho algo parecido.

Dara Torres nació en California en 1967. Hija de un cubano dedicado al negocio de bienes raíces y una modelo estadounidense, Dara comenzó a nadar a los siete años. A los catorce ya era campeona nacional en su categoría y a los diecisiete ganó su primera medalla de oro en 4x100 estilo libre en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984. Desde entonces, y hasta el 2006, Dara Torres ganó nueve medallas olímpicas, de ellas cuatro de oro. Luego de su tercer matrimonio, a los 39, tuvo su primera hija: Tessa Grace. Su esposo la convenció de que volviera a la alta competencia y el 2008 participó en los Juegos Olímpicos de Pekín. En esos juegos, quince meses después de tener a su primera hija, sumó tres medallas de plata. Impresionante.   

Jesica Ennis-Hill es una leyenda del atletismo. 


En 1986, en Yorkshire, Inglaterra, nació Jessica Ennis. Sus padres la motivaron para que sea una atleta y se especializó en cien metros con vallas y sobre todo en  heptatlón. Tras ganar varios campeonatos británicos, europeos, dos mundiales y una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, al año siguiente se casó y el 2014 se retiró del atletismo porque estaba embarazada de su primer hijo, el que nació en julio de ese año. Ella tenía dudas, pero la opinión pública la convenció y en agosto del 2016, a los 30 años, participó en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro y ganó su segunda medalla en heptatlón. Enorme ejemplo. 


Luego de tener a su hija Leilou, la guadalupana Laura Flessel ganó dos medallas en Atenas 2004. 


Guadalupe es un pequeño archipiélago francés ubicado en las Antillas, en el Caribe. Allí nació Laura Flessel en 1971. Cuando era una adolescente ya representaba a Francia en competencias internacionales de esgrima. A los 25 años ganó dos medallas olímpicas en Atlanta 1996 y otra más en Sydney 2000. Luego de los juegos se retiró para casarse con Denis Colovic y tener a su hija Leilou. El 2004, de regreso a la competencia, ganó dos medallas olímpicas en Atenas y el 2005 se coronó nuevamente campeona mundial en Leipzig, Alemania. Esgrimista de la grandes en el deporte mundial.

Pero esto de competir luego de ser madres no es algo nuevo.



Fanny Blankers es la atleta más importante del siglo XX. Con dos hijos a cuestas ganó cuatro medallas olímpicas.


Fanny Blankers ha sido nombrada la atleta más importante del siglo veinte. Ella nació en los Países Bajos en 1918 y fue integrante del equipo que participó en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936 y en el campeonato europeo de atletismo en Viena 1938. Por la Segunda Guerra Mundial no hubo Olimpiadas hasta 1948. En ese lapso, Fanny tuvo dos hijos. Decidió volver a competir en los juegos y ganó las competencias de 100 y 200 metros planos, 80 metros con vallas y 4x100. Desde entonces se le conoció a nivel mundial como ‘la mamá voladora’. Tras recibir sus cuatro medallas de oro dejó una frase para la historia: “Y todo esto, sólo por correr unos cuantos metros”. Espectacular.


A los 33 años, y siendo madre de una linda niña, la española Maialen Chourraut ganó la medalla de oro en Río 2016.


Maialen Chourraut nació en San Sebastián, España, en 1983. Su especialidad es el piragüismo en eslalon, una disciplina olímpica que consiste en recorrer un canal de aguas rápidas en una canoa. Tras ganar medallas en campeonatos europeos y mundiales, el 2012 ganó la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Londres. Luego se casó con su preparador físico, dio a luz a una niña y dos años después volvió a la competencia olímpica en Río de Janeiro 2016. Allí no repitió su performance anterior: la mejoró. En Brasil no ganó el bronce, sino la medalla de oro. Y pensar que tenía 33 años y una niña a cuestas. 

A los 31 años Tirunesh Dibaba ganó una medalla en Rio 2016 por su buen desempeño en 10 mil metros planos.


La atleta Tirunesh Dibaba, cuya especialidad son las carreras de cinco y diez mil metros, nació en Etiopía en 1985. En este siglo ganó tres campeonatos africanos, cinco campeonatos mundiales y cinco medallas olímpicas. El 2015, tras casarse con el atleta olímpico Sileshi Sihine, dio a luz a su hijo Nathan. Mamá Tirunesh no sabía si competir en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, pero finalmente aceptó el reto. A los 31 años ganó la medalla de bronce en diez mil metros y actualmente mantiene el récord mundial en la categoría. 


Otros casos son el de la española Marina Alabau (31), deportista especializada en windsurf y campeona olímpica en Londres 2012. Para ella su embarazo fue como unas largas vacaciones. Tras bajar los trece kilos que sumó durante esos nueve meses, volvió a la alta competencia y fue subcampeona mundial el 2014.

Tras dar a luz, Marie Dorin ha ganado cinco medallas de oro.


La francesa Marie Dorin (30) es experta en biatlón, un deporte olímpico que combina el tiro con carabina y el esquí de fondo. Tras una carrera espectacular, el 2014 se retiró de la alta competencia y dio a luz a su hija Adele. Desde entonces ha ganado cinco medallas de oro en campeonatos mundiales.  

Kim Clijsters ganó el Abierto de Estados Unidos un año después de ser madre.


Por último, la tenista belga Kim Clijsters (33) fue una de las mejores del mundo mientras estuvo en competencia. El 2007 se retiró del circuito y el 2008 tuvo a su hija Jada. En marzo del 2009 regresó a la WTA, la Asociación Mundial de Tenis, y ganó el Abierto de Estados Unidos dos años consecutivos.  


Siempre se dice que los hijos vienen al mundo con un pan bajo el brazo. En este caso trajeron satisfacciones, records y, sobre todo, medallas. 

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