Ladrido Salvador

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Marzo, 27 del 2017

 

Wallace y Bono junto a su dueño Gustavo Villavisencio.

Cuando ocurre una catástrofe, como la que el Perú vive en los últimos días, no solo acuden bomberos, FFAA y unidades de rescate para salvar vidas, también lo hacen los valientes perros rescatistas. Conozcamos un poco más sobre ellos.


Lealtad y coraje. Valores que parecen innatos en los perros rescatistas  de la unidad USAR del Perú, (Urban Search and Rescue), que, en más de una ocasión, se han convertido en verdaderos héroes luego de una catástrofe. El hombre que los adiestra y a quien reconocen como dueño es Gustavo Villavisencio, jefe del componente K9 USAR, grupo de élite del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú, del cual es teniente. Juntos, Gustavo y su equipo canino, son los encargados de ubicar y recuperar a víctimas atrapadas bajo escombros.


SU FUNCIÓN
La búsqueda prevé que los perros estén en grado de percibir, mediante el olfato, la presencia de personas atrapadas o sepultadas. El ser humano desprende miles de células que viajan mediante las pequeñas corrientes de aire que hay entre los escombros y salen a la superficie, siendo percibidas por los perros rescatistas. El perro ladra y son los bomberos los que corroboran si hay un sobreviviente.


RAZAS
Los perros labradores y golden retrievers son capaces de ubicar a un ser humano hasta a 6 o 7 metros de profundidad, los border collie, hasta a 4 metros de profundidad y los pastor holandés también son muy buenos para este tipo de trabajo.

Siempre es mejor llevar a un perro más pequeño, ya que ellos requieren menos alimentos y también son más agiles. Es importante que cuenten con el entrenamiento y la acreditación necesaria que certifique que el perro está capacitado para servir de rescatista en una catástrofe. “Existen equipos mal preparados, mal equipados, y que al final ponen en riesgo la vida de los sobrevivientes y sus propias vidas”, explica Gustavo.


ENTRENAMIENTOS
Desde las cinco semanas Gustavo empieza a hacer pequeñas pruebas con los cachorros en cajas de señalamiento de cartón, esto con la finalidad de ver cuáles tienen aptitud para el rescate (menos del 1% de perros responde a un instinto de búsqueda). Como nos confiesa Gustavo, “La habilidad por el rescate la llevan en los genes, ya que los que se quedan con nosotros suelen ser crías de perros con experiencia en el rescate”. Una vez seleccionado el cachorro, a partir de los cuatro meses se inicia su entrenamiento exhaustivo de dos años y medio. En ese tiempo, el animal aprende a reconocer el olor a sudor humano y discernirlo de otros seres vivos. También se realizan pruebas con muestras de cadáveres sin formol con una leve descomposición. Con ello el perro aprende a diferenciar el olor de un ser vivo de uno que no lo está. “Dicho entrenamiento evita que se derive tiempo y personal en un cadáver y se le dé prioridad al rescate de seres vivos”, afirma Villavisencio.

Toda buena acción es premiada con su juguete favorito. De esa forma el perro asocia que la persona que está escondida lo premiará al salir.


LOGÍSTICA
La unidad debe partir hacia un rescate con la capacidad para transportarse a cualquier punto durante 10 días. (Entre la logística incluye agua, comida, combustible, grupo electrógeno, etc.). Durante una búsqueda, los caninos son alimentados 5 veces al día y se les da de tomar hasta 5 litros de agua. “Tenemos que llevar un veterinario. También debemos estar preparados para bajar la temperatura a los perros, para que no se deshidraten”, concluye Gustavo.

Estos verdaderos amigos del hombre necesitan voluntarios que ayuden en su adiestramiento. Si estás interesado, comunícate con el Cuerpo de Bomberos ya que serás de gran ayuda.( Correo electrónico: k9peru@yahoo.com)

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