Género Femenino

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Julio, 30 del 2014

 

El fenómeno de las chick flicks, películas que las mujeres nunca se cansarán de ver: desde las comedias románticas hasta aquellas que reivindican sus derechos.


Aunque en pleno siglo XXI no es muy lógico hablar de literatura o cine para hombres y literatura o cine para mujeres, es un hecho que hay ciertos contenidos que se acercan más a los intereses de cada uno de los géneros.

Hay películas que muchos hombres no soportan porque dicen que les parecen muy rosas o cursis; aunque en muchos casos solo sea una pose y en el fondo se sientan identificados con algunas escenas. Pero el caso es que, supuestamente, ellos prefieren las películas de acción y ellas los dramas o comedias románticas en las que la mujer, por supuesto, tiene un rol protagónico. Muchísimos de esos filmes, además, se han convertido en clásicos que se pueden ver decenas de veces y nunca pasan de moda.

Se trata de las películas que reciben el nombre de chick-flick, slang usada para denominar a un género cinematográfico con temas altamente emocionales, basados en relaciones de pareja, aunque algunas veces la trama también aborde la amistad o la forma como una mujer sale adelante.

Eternas románticas
¿Cuántas mujeres no han soñado con encontrar al doble de Mr. Darcy, el personaje que interpretó Matthew Mcfadyen en “Orgullo y Prejuicio”, o al del otro Mr. Darcy, más contemporáneo, de ‘El diario de Bridget Jones’, al que Bridget persigue bajo una intensa lluvia para no perderlo? ¿Cuántas no suspiraron viendo a Meryl Streep descubriendo el verdadero amor en los brazos de Clint Eastwood en “Los puentes de Madison”?

Hay quienes inclusive dicen que las chick flicks arruinaron la vida de más de una al hacerles pensar que algún día encontrarían, tal vez en un viaje de barco, a un galán encantador como Jack Dawson en “Titanic”, aunque el romance dure lo que tenga que durar. Es inevitable, además, quedarnos enganchadas cada vez que se encuentra una de esas cintas en algún canal de cable. Podemos saber los textos de memoria (quizás esa es una de las cosas divertidas), pero nunca nos cansaremos de verlas.

Es más, una de las cosas que suele hacer una mujer cuando está deprimida es, justamente, elegir un grupo de esas películas románticas (con las escenas más tristes que se puedan recordar), comprar un pote de helado, meterse en la cama con una caja de pañuelos descartables al costado y llorar a moco tendido con su maratón de chick flicks.

Nadie sabe a ciencia cierta si el objetivo es buscar un pretexto para llorar abiertamente o historias tan dramáticas que nos hagan pensar que el momento por el que estamos atravesando no es tan terrible.

El amor en todas sus formas: a primera vista, cronológicamente discordante, trágico, destructivo, desbordante y por supuesto, imposible. El objetivo es retratar una historia de amor o la búsqueda del amor como argumento principal apoyándose en situaciones ajenas al argumento principal que obstaculizan la continuidad de la relación. Los obstáculos son los de la vida misma: eventos causales, malos entendidos, una enfermedad, el dinero, la discriminación social o la intromisión de personas que buscan, a toda costa, separar a la pareja.

Para todos los gustos
Dentro de las mismas chick flicks hay una suerte de subdivisión que va desde las películas de las princesas de Disney (ojo que en estas ya existe el mensaje de la historia romántica en la que casi siempre aparece el Príncipe Azul para tener un final feliz), hasta aquellas en las que la protagonista es más una mujer que lucha por su independencia o por sus derechos.

Es así como tenemos, en primer lugar las comedias románticas,  caracterizadas por presentar una historia de amor en la que muchas escenas tienen que ver con situaciones absurdas que mueven a la risa (aunque a veces suelen arrancar algunas lágrimas) y que tienen, de todas maneras, un final feliz.

La lista es larguísima, pero podemos mencionar algunas como “Cuando Harry conoció a Sally”, “Mujer Bonita” y “Tienes un e-mail”, por ejemplo.

Luego están las dramáticas que se caracterizan por presentar un argumento de carácter serio en el que aparte del amor y la pasión que puede surgir en una pareja, suceden una serie de hechos inesperados que dificultan la relación. No lanzan ideas anticipadas sobre lo que pasará al concluir la historia pero normalmente finalizan trágicamente. Y es que a pesar del gran sentimiento que une a la pareja esta no termina junta, ya sea  por la partida o muerte de alguno de los amantes o simplemente porque el destino decide separarlos. Desde “Love Story”, hasta “Titanic”, pasando obviamente por las súper clásicas “Casablanca” (cuya frase: “Siempre nos quedará París”, nadie olvida), “Lo que el viento se llevó” o la ya mencionada “Los puentes de Madison”.

De otro lado y como para las mujeres la amistad es un sentimiento tan fuerte como el amor, varias de las chick flicks más populares están basadas en las historias que retratan lo importante que es esta relación. “Sex & the city” es, en este sentido, una típica chick flick: Cuatro mujeres exitosas, independientes, preocupadas tanto por la moda y la belleza como por sus respectivos conflictos románticos que siempre se tendrán la una a la otra, pase lo que pase.

Otro clásico de una historia de amistad, aunque termine en una tragedia es “Thelma y Louise”, la misma que se ha convertido en símbolo de los movimientos feministas pues las dos protagonistas (encarnadas por Geena Davis y Susan Sarandon), deciden emprender un viaje de fin de semana huyendo de la violencia familiar una y de una relación frustrante la otra. En el camino les suceden una serie de cosas buenas y malas que, finalmente las empujan a tomar una decisión radical.

Hay muchas más películas, por cierto, en las que los personajes femeninos asumen roles sociales activos que frecuentemente evidencian un carácter feminista como “Erin Brockovich”, que fuera encarnada en el año 2000 por una extraordinaria Julia Roberts y “Tierra fría”, protagonizada por Charlize Theron.

Tendríamos que decir, por otra parte, que hasta el papel de las princesas de las películas de dibujos animados ha ido cambiando con el tiempo. Por ejemplo, Elsa, la última princesa de Disney en “Frozen, una aventura congelada”, no termina con un príncipe que la rescata o la aparición de algún caballero andante que la haga feliz porque simplemente no los necesita. Antes, el filme “Valiente” demostró que las mujeres también pueden tener otras prioridades que solo el matrimonio.

Seguramente, al leer esta nota, a muchas de ustedes se les ha venido a la mente una serie de títulos que no hemos llegado a mencionar y que son sus favoritos. Pues a aprovechar el momento y a buscar aquellas películas que nunca nos cansaremos de ver.
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