El Nuevo Líder

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junio, 05 del 2015

 

El líder de hoy debe tener también visión de futuro para poder presentar innovadores planes de contingencia, saber gestionar sus emociones y tener una bonita sonrisa
 

Los expertos afirman que en la actualidad un líder ya no es solo quien coordina y dirige al equipo, ahora debe, entre otras cosas, saber gestionar sus emociones y mostrar una bonita sonrisa.


 


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Escribe: Estefanny Jackson



Raúl es un ejecutivo de 40 años al que su equipo de trabajo no escucha y menos obedece. Esto ha provocado que los resultados de su área sean cada vez  peores y que sus superiores ya estén descontentos con su desenvolvimiento. ¿Qué está pasando con Raúl? Simple, pero a la vez complejo: este profesional ha perdido su capacidad de liderazgo y su habilidad para adaptarse a la cultura organizacional de la empresa. Este suceso es más común de lo que se cree. En el Perú, según una última encuesta realizada a 148 ejecutivos, el 37% de directores de empresas cambia a su personal por falta de liderazgo. Esto, principalmente, porque se teme que estos no consigan llevar la cultura de la compañía al grupo humano que dirigen.



Según Rocío Vigo, coach empresarial de ‘Vida health coach’, el concepto de liderazgo ha ido cambiando con el tiempo. Al líder que se le aplaudía hace diez años no es al que se le premia hoy. “Además de tener buena capacidad de comunicación, de tener un proyecto de dirección y de ser organizado, el líder de hoy debe tener también visión de futuro para poder presentar innovadores planes de contingencia, debe saber gestionar sus emociones y debe tener una bonita sonrisa”.



La experta asegura que estas tres últimas características son muy descuidadas por los profesionales. Estos se focalizan, cuenta, en aumentar su CV con posgrados pero se olvidan de lo nutritivo y valioso que resulta trabajar las habilidades psicológicas.





El secreto
Elimine el comportamiento autodestructivo. Los pensamientos negativos exacerban las presiones y reducen la energía.





Siempre adelante

Si se analiza el primer punto, se debe partir de la idea de que los ejecutivos viven el aquí y el ahora. Y aunque este método de trabajo no representa ningún problema mientras las cosas marchan como de costumbre, el problema llega cuando, en el camino, se presentan situaciones complejas para las que el profesional no está preparado. “Si no planteo posibles problemas a futuro, tampoco planteo planes de contingencia para solucionarlos; entonces, aunque no parezca, estoy trabajando con un plan estratégico con vacíos”, dice Rocío.
¿Cómo adelantarse a los hechos con éxito?, preguntamos. “Con mucha intuición e interpretando la información que llega a nosotros desde muchas aristas”, responde la coach. En el libro ‘Adelantarse al futuro’, de los escritores Edie Weiner y Arnold Brown, se señala que para analizar las cosas desde varios ángulos es necesario “mirar a través de los ojos de un extraterrestre”. Los autores explican que solo así se pueden observar los hechos y las cosas sin conceptos predefinidos. “Cuando todo es nuevo, todo puede ser analizado de la forma más extraña e impresionante”, afirman. Para cualquier empresa, contemplar la realidad desde una óptica distinta a la habitual es una de las estrategias más poderosas que existen.



 


El líder escucha a los miembros de su equipo y considera cada una de sus opiniones como piezas de crecimiento importantes.




Controlar las emociones

El segundo requisito de un líder en los tiempos actuales es tener inteligencia emocional. Esto quiere decir saber reconocer, entender y controlar las emociones. Y aunque este concepto es de dominio popular, su práctica es muy pobre. Son pocos los ejecutivos que se interesan por desarrollar su coeficiente emocional. Estos creen que para ser exitosos solo basta con desarrollar las capacidades intelectuales. “Tenemos el coeficiente emocional muy bajo, y por eso cada vez es más común que un profesional se moleste o deprima en la oficina porque un compañero de trabajo lo ignoró o porque su jefe le llamó la atención”, dice Rocío.


 
Otro beneficio de poseer inteligencia emocional, según la especialista: “Los empleadores están convencidos de que un empleado con inteligencia emocional es más eficaz para su compañía porque maneja adecuadamente los problemas de crecimiento de un negocio y dirige mejor a los equipos”. Entonces, sugiere al profesional, como primer paso, identificar qué le causa desestabilidad emocional. El ejecutivo debe reconocer cuáles son las situaciones, actividades o personas que le causan estrés laboral.



El siguiente paso consiste en tratar de reducir el estrés consiguiendo tener todo bajo control. Urge saber cómo priorizar cada tarea pendiente. “Considere hacer una lista de aquellas cosas que son fundamentales y luche contra ellas en orden de importancia y urgencia. Dividir los proyectos en pasos pequeños es también una forma de reducir el estrés”, asegura la coach. Otra recomendación es aprender a delegar responsabilidades y compartir la carga con los colaboradores.









La sonrisa del líder


Esta, explica la experta, es la mejor manera de  humanizarse y crear un clima de confianza. Así, se promueve la comunicación positiva y la predisposición al trabajo en equipo. Además, sonreír es la mejor manera de demostrar que el líder está contento con su trabajo, y por ende con el de su equipo.


  
Para el sociólogo Cristian Hernán, el nuevo líder debe buscar ser admirado, pero también querido. “Nada más gratificante y motivador para un jefe que saber que su equipo trabaja a gusto junto a él. Esto, no tiene precio”.



Además, señala el experto, sonreír es una actitud estratégica, pues si el jefe sonríe, el equipo de trabajo también lo hará, y así se conseguirá trabajar sin innecesarias cargas de estrés. “Este recurso puede ser más efectivo que el de organizar charlas grupales o actividades de coach”, afirma. Es válido mencionar que tampoco se trata de ir riendo o haciendo chistes por pasillos y plazas. La idea es sonreír de manera abierta y sincera.
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