Tony Succar: Desde la raíz

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Enero, 20 del 2020

 

Después del disco tributo a Michael Jackson, que fue un éxito, firmó con Universal, hizo un especial de televisión y trabajó con figuras muy importantes.

El músico peruano ganador de dos premios Grammy habla de su lucha y constancia antes de llegar a este momento de gloria, pero sobre todo, nos cuenta de dónde viene tanta sabrosura.


Escribe:  Patricia Salinas Oblitas


La palabra que más repite Tony Succar es gracias. Agradece a Dios, a sus padres, a su esposa, a su familia, a sus amigos, a todos los que creyeron en él, a su público, a sus fans…a la vida. Dice gracias una y otra vez y quizás ese sea el secreto de su éxito en un mundo en el que es tan raro ser agradecido.


Otro rasgo que lo define es que no se queja de nada y más bien disfruta el momento. Desde la ceremonia del Grammy Latino en la que se llevó los premios en la categoría Mejor Productor del Año y Mejor Álbum de salsa, prácticamente no ha dormido. Durante su corta estadía en Lima participó en un festival de salsa, grabó un video clip con la India, cerró un acuerdo con Tondero para traer su show a Lima en febrero del 2020 y acudió a cuantas entrevistas lo invitaron.


–¿A qué hora duermes, Tony?

–Bueno, el tráfico en Lima es tan pesado, que duermo en el carro. Luego dormiré en los aviones. Este es el momento para trabajar más, no se puede parar justo ahora.


–¿De dónde viene toda esta sabrosura? Tu mamá es cantante de música criolla…

–Ella es la fusión de todo lo que soy yo. No solo en la parte musical, sino en la vida. Ella siempre fue una gran influencia, participaba en su banda desde chiquito, tocando el cajón… así que crecí haciendo música.


–¿Todavía  hacen cosas juntos?

–¡Claro! Cada vez que podemos. Ahorita ella está cantando en Japón y me hubiera encantado acompañarla, pero no siempre podemos coincidir. Este año hicimos un show muy bonito en Lima, en el Peruano Japonés, ella cantó y yo la acompañé. También hace coros conmigo y canta canciones mías que son parte de mi repertorio. Así que somos un equipo.


–Tu padre, además de ser músico, es tu manager.

–Mi papá es todo, en realidad. Él me ha apoyado durante toda mi carrera, sobre todo emocionalmente. Gracias a él es que tengo la confianza para atreverme a entrar a una cancha y enfrentarme a los más duros. No es un manager que tiene todos los contactos del mundo, ni todo el dinero, pero yo sé que en él puedo confiar cien por ciento y para mí eso es lo más importante.




Luego de recibir el Grammy se tomó esta foto con su familia. 




–¿Ellos te aterrizan de vez en cuando o no es necesario?

–Siempre es necesario. Ellos son mi cable a tierra.  Los jóvenes somos impetuosos, nos alocamos. Muchas veces mi papá me ha dicho “No hagas eso, te vas a caer” y yo seguía adelante y ¡pum! me caía (se ríe).


–¿Qué tanto crees que ha cambiado tu vida después del Grammy?

–Yo sigo siendo el mismo Tony, pero soy consciente de que las cosas cambiaron desde la misma noche de la ceremonia, en ese mismo momento me daban tarjetas, me hablaban de proyectos. Ha sido una cosa increíble. Siento que se me abren muchas puertas y que puedo alcanzar mis sueños más fácilmente, pero eso no te garantiza nada. Al final, es sólo un reconocimiento.


–¿Que quieres decir con ‘no garantiza nada’?

–Que hay que seguir trabajando. Mira, después del disco tributo a Michael Jackson que fue un suceso, firmé con Universal, hice un especial de televisión, trabajé con muchas figuras muy importantes. En ese momento pensé que nada de lo que pudiera hacer superaría eso, pero pasó y después volví a trabajar solo, sin disquera, volví a ser independiente y de repente sucede esto de los Grammys  con un disco original, con canciones solo mías, por eso se llama ‘Más de mí’.


–Y vaya premios… Eres el primero en ganar esas dos categorías a los 33 años, pero el que más impresiona es el de ‘Mejor Productor del Año’ ¿Pensaste que podías ganar en esa categoría?

–Por supuesto que no. Es más, pensé que no iba a ganar en ninguna de las categorías, pero haber estado nominado en cuatro, a la altura de Juan Luis Guerra, por ejemplo, ya era un premio para mí. Por eso cuando recibí el premio dije: “No me merezco este premio” y  se lo dediqué a Julio Reyes, a Mauricio, a Andrés, a los que compitieron conmigo, porque son tremendos productores que han estado nominados muchas veces. Esta era mi primera nominación en esa categoría, Patricia, y gané.




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–Ganaste con un sonido diferente. Hay gente que se resiste a los cambios ¿estamos frente a la nueva salsa?

–Siento que he logrado algo interesante, diferente, quise salir de lo mismo de siempre, pero respetando la esencia. Lo que hice fue componer canciones con tremendos compositores y escribir como si lo estuviéramos haciendo para un Jackson pero con ritmos latinos y con una calidad musical de la grabación de primer nivel, como cuando hice ‘Unity’. Yo creo que  hay una necesidad en la salsa de hacer cosas innovadoras.


–¿Qué se viene? Sé que tienes en la mira a Bruno Mars…

Sería genial ¿no? Bruno Mars cantando salsa, algo latino…¡y nos vamos por el Grammy americano! 


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