HORA DE COMER CHICOS

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Setiembre, 11 del 2018

 

FOTO: .ISTOCKPHOTO-GETTY

Todos queremos tener hijos sanos y bien alimentados. Pero qué sucede cuando ellos no quieren adecuarse al menú que les preparamos. Aquí las indicaciones para controlar la situación.


¿Quién no ha luchado con sus hijos para que se alimenten correctamente? Es un problema común que nos estresa. Sin embargo, según la nutricionista Sara Abu Sabbah, sí tiene solución. Lo primero que debes tener en cuenta es que no puedes aceptar que tu hijo diga que no le gusta determinado alimento, cuando es la primera vez que lo prueba. Intenta que lo acepte presentándoselo en diferentes preparaciones y días, por lo menos 14 veces. Es importante acostumbrarlo a una alimentación balanceada desde que empieza a comer.


FOTO: .ISTOCKPHOTO-GETTY. Muchos padres exigen a sus hijos comer sano, pero ellos no lo hacen.


Antes de cumplir el primer año…

Comienza a cambiar la consistencia de sus papillas y, según vaya creciendo, dale pequeños trozos para acostumbrarlo a masticar. Si llega al año comiendo solo purés, en el futuro preferirá alimentos blandos como hamburguesas, fideos o papas fritas y rechazará los crocantes como las verduras. Pero  si ya tiene más de un año y el error ha sido cometido, tranquila, hay solución. Lo  principal es dar el ejemplo. Muchos padres exigen que sus hijos coman sano pero ellos no lo hacen. 


Tampoco es bueno darles de comer a la fuerza. Deja de lado los gritos. “Un ambiente tenso afectará directamente la disposición frente a la comida y le creará sensaciones desagradables hacia el acto de comer”, comenta la nutricionista Abu Sabbah.  Para Sara la manera correcta de incentivar una alimentación saludable es creando actividades con tus hijos. Que siembren semillas y vean su crecimiento. Permíteles elegir frutas o verduras en el mercado y sobre todo, háblales de lo bueno que es el alimento para su desarrollo.


A veces los padres creen que un niño ‘gordito’ es el que está bien nutrido pero no es así. Cumpliendo con los controles pediátricos, donde  les chequean talla y peso, comprobarás si están de acuerdo a su edad. Si no es así, se pueden tomar las acciones correctivas a tiempo. Además es muy importante estar atentos a los síntomas de la anemia: palidez, irritabilidad y sueño. Ojo con los problemas en la piel o la caída de cabello. Esto podría estar relacionado a la falta de vitaminas del complejo B.


FOTO: .ISTOCKPHOTO-GETTY. Para que un niño diga que no le gusta un alimento debe probarlo hasta 14 veces.


Alimentos adecuados

La dieta diaria de un niño debe incluir frutas, verduras, cereales, tubérculos, carnes, huevo y aceites saludables. Se recomienda consumir de 3 a 5 frutas enteras al día y si es en jugo no más de un vaso al día y de preferencia en la mañana. Además, incluye pescados grasos (salmón, atún, anchoa) dos veces a la semana. También, si es posible, un huevo diario y una fuente de hierro como el hígado, al menos cada 10 días. Que tomen líquidos a toda hora respetando los espacios de los alimentos. Lo ideal es alrededor de 6 vasos de líquidos incluyendo leche, refrescos o sopa. Sin embargo, si la orina del niño es oscura significa que le falta hidratarse.


Uno de los temas que muchas veces preguntan los padres es qué hacer con las golosinas y comida chatarra que están por todo lado. La nutricionista Sara Abu Sabbah aconseja que prohibir no es lo adecuado, es mejor que hagas entender al niño que estos alimentos no nutren y que su consumo frecuente causa daño.


FOTO: Javier Zapata.Sara Abu Sabbah especialista en nutrición y dietética. Autora del libro ‘Pregúntame sobre nutrición infantil’


La cantidad

“En ocasiones esperamos que el niño consuma la porción de un adulto, olvidando que su capacidad gástrica es pequeña” comenta la especialista. Por esto se recomienda que coman 5 veces al día: desayuno, media mañana, almuerzo, media tarde y cena. El mejor termómetro de cuánto tienen que comer es el apetito del niño y para lograr esto es importante mantener un orden de alimentación con horarios. Sin embargo, según la edad, va entre una taza a dos de volumen de comida.


Así que ya sabes los ingredientes principales para que la hora de comer no vuelva a ser una batalla campal, son el buen ejemplo, amor y mucha paciencia. (Vanessa Rodríguez)

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