PERÚ CAMPEÓN, ¡JULIÁN CAMPEÓN!

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Julio, 26 del 2017

 

“¡Es impresionante, no lo puedo creer todavía!”. Con estas palabras, el joven peruano de 17 años, Julián Périco Ibárcena, trata de explicar lo que ha significado para él ser el nuevo Campeón Mundial de golf, en la categoría de juveniles.


Alzando la copa como el nuevo Campeón Mundial Juvenil de Golf. 

Del 11 al 14 de julio se llevó a cabo en La Jolla, en California, el prestigioso torneo ‘Junior World Golf Champioship’, en el que participaron más de 1,200 deportistas de 54 países y 41 estados de los EEUU, en sus distintas categorías. Nuestro compatriota de 17 años, Julián Périco Ibárcena, logró alzarse con el trofeo, luego de una reñida competencia. Detrás quedaron los estadounidenses Sam Choi (segundo puesto), Devin Bling (tercero) y 203 competidores más de la máxima categoría.

–¿Qué sentiste?

–No tengo palabras para explicar lo bien que se siente ser ‘Junior World Champion’. Han sido meses de trabajo junto a mis entrenadores Kevin Smeltz y Zach Parker. Por fin todo el esfuerzo me da una victoria muy grande.


Con su padre Juan Guillermo, cuya presencia fue fundamental para motivarlo en el torneo


Es que, como en la vida de todo deportista de alta competencia, los sacrificios son muchos y muy grandes…

–Si uno quiere ser lo mejor que puede ser, tiene que dejar cosas de lado.Dejé a mi familia, mis amigos, mi casa, mi país, y recién todo está empezando a dar resultados. No me arrepiento de ninguna de mis decisiones.


Julián se inició en el golf desde muy pequeño, a los 4 años, de la mano de su papá, Juan Guillermo Périco. Su primera clase la tomó en el Club Villa pero a los 6 años ya continuó con su carrera como deportista en el Club de La Planicie, en La Molina, edad en la que compitió por primera vez en un Campeonato Nacional. A los 13 tuvo su primer Torneo Internacional, pero, cuenta Julián, que recién fue a los 15 años que comenzó a tomar el golf verdaderamente en serio.


En Abril Julián Périco resultó Campeón Sudamericano en Brasil y después de 33 años el equipo de Perú conquistó el campeonato, clasificando al país, por primera vez en su historia, a un Campeonato Mundial.


–Y a los 16 años decidiste partir…

–Así es. Vivo en EEUU desde agosto del 2016, internado en una academia de golf que se llama ‘Bishops Gate Golf Academy’. Por el momento no sé a qué universidad voy a ir pero pronto todos se enterarán.


Como era de suponerse, tras este título de campeón mundial ya son varias las universidades estadounidenses que se han puesto en contacto con Julián y las que buscan, mediante becas completas, reclutarlo para que integre las filas de sus equipos de golf. De pequeño estudió en el colegio Markham, en Lima. Terminado segundo de media, Julián tuvo que dejar las aulas y cursar tercero y cuarto vía online.  Sus horarios de entrenamiento y sus competencias internacionales le hacían imposible continuar con el estudio escolar tradicional. A los 16, Périco voló, dejó el nido familiar para perseguir sus sueños. Hoy es nada menos que CAMPEÓN MUNDIAL JUVENIL. Título que alguna vez alcanzaron en la misma cancha de Torrey Pines South los hoy famosísimos Tiger Woods, Anthony Kim y Phil Mickelson.


En pleno golpe. Atrás les estadounidenses Sam Choi (2do puesto) y Devin Bling (3er puesto)


–¿Cómo se logra una hazaña así?

–Es solo ser humilde, trabajar silenciosamente y dejar que los resultados se den solos. Y eso fue lo que pasó. Me saqué un clavo inmenso y creo que es clave para lo que queda del año.


Su padre, Juan Guillermo, quien pudo estar presente en el torneo nos cuenta que siempre fue un niño “cero problema”. Y añade, “Un robotito. Hijo mayor, tranquilo, obediente, siempre by-the-book, aunque muy sociable. A los 17 años que tiene, ¡nunca nos ha dado un problema!”También, entre bromas y semejante orgullo, asegura que ya fue al emporio de Gamarra para mandarse a hacer el babero más grande del mundo. “En el hoyo 16 ya me empezaron a temblar las piernas”, dice el padre, “en el 18 solo me puse a orar y repetir: “Señor, dale la gloria que se lo merece, dale la gloria que se lo merece”. Y ganó.



–Cómo fue para ti compartir este triunfo con tu padre?

–Extrañaba a mi papá. No lo veía hace mucho tiempo y la verdad que fue una semana muy especial. Estar con él en el torneo como que me motivó. Además sabía que mi hermano Francesco y mi mamá (Iris) estaban en Lima, al tanto de cómo me iba. Siempre están al tanto. ¡Son lo máximo!


Rompiendo el tenso silencio de ese último golpe, se escuchó un fuerte grito del padre, “¡BUENA JULI!”


Padre e hijo se abrazaron y lloraron de emoción.

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