XIMENA HOYOS: La Reina de la Paciencia

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Abril, 11 del 2018

 

"Me encanta hacer algo fuera. Lamentablemente en nuestro país recién te valoran un poco  más cuando te vas a trabajar al extranjero". 

‘Mariana’ es una de las ‘chicas terremoto’ de la academia Amadeus en la telenovela ‘Torbellino, 20 años después’. Detrás de su personaje travieso y coqueto hay una historia de lucha y superación.


Escribe: Vanessa Rodríguez  

Fotos: Javier Zapata

A sus 22 años le ha tocado vivir experiencias que la han convertido en la mujer guerrera y tolerante que es hoy. La más difícil fue enterarse que tenía un tumor en el cerebro. Pero nada la amilana. Sigue adelante. Hace caso omiso a la mala vibra de quienes la atacan en redes y lucha por ser una actriz profesional exitosa.  Sus seguidores en Instagram se cuentan por miles.


Ingresó al mundo televisivo a los 10 años. Fue en el programa infantil ‘América Kids’, y comenzó a lo grande pues entrevistó a figuras como Chespirito, Belinda, Diego Torres y otros.


La entrevistamos en su departamento de Surco, un jueves que era su único día libre. Su agenda siempre está full entre las grabaciones de la telenovela, sus clases y el manejo de su marca de ropa ‘Ibella’. Su alegría es contagiosa. Le encanta hacer reír a la gente. Ximena creció en La Victoria de donde dice sacó el barrio. Ha conducido programas de televisión y web. Una de sus pasiones es bailar y ha actuado en series, obras de teatro y películas.



–¿Cómo fue trabajar desde tan pequeña?

–Para mí no era trabajar, era ir a jugar con mis amigos. Todos estábamos en el colegio, entonces cuando no nos tocaba actuar, hacíamos las tareas juntos. Los de producción nos obligaban (risas). Los sentía mis hermanos. Fue increíble.


–¿Y la fama?

–Recuerdo cuando me pidieron mi primer autógrafo a los 11 años. Estaba haciendo compras y una niña más chiquita que yo me dijo: “¿Tú eres la de ‘América Kids’? ¿Me das un autógrafo?” Y yo emocionada le pregunté a mi mamá cómo hacía eso. Puse Ximena con carita feliz y corazones. Nunca cambié. Mi mamá siempre ha hecho que tenga los pies bien puestos en la tierra. Pero ella si se cree por mí. Le encanta decir: “Yo soy la mamá de Ximena Hoyos”.


–¿En algún momento te agobió tanto trabajo?

–Cuando entré a la adolescencia quería salir con mis amigas a los quinceañeros y no podía porque grababa el sábado. En esa época me llovían las propuestas pero decía no a todo porque estaba sofocada. No quería saber más de la televisión. Pero mi mamá decía que triunfaría.


Edición 609

–Entonces tu mamá te impulsó a continuar…

–Sí. Cuando acabé el colegio le comenté que quería estudiar Comunicaciones pero ella  me dijo que yo era buena en la actuación y me aconsejó que siguiera esa carrera, que estaba dispuesta a apoyarme.


Un accidente milagroso

A los 15 años Ximena sufrió un accidente en moto que en cierta forma le salvó la vida. Cuando a raíz de este suceso los médicos le hicieron una serie de exámenes, detectaron que tenía, ¡un tumor en el cerebro! Y además sufría hidrocefalia. Tuvo que ser tratada con quimioterapia.


–¿Cómo pudiste resistirlo?

–Ni yo sé. Veo los videos de esa época y yo respondía con mucha frescura. Toda la gente relaciona tumor con muerte, pero yo tenía la seguridad  de que ni fregando me moría. Pero a veces escuchaba a mi familia llorar diciendo que me iba a morir.



–Fue muy difícil… 

–Sí. No me quitaron el tumor, vivo con él. Si me lo quitaban corría el riesgo de quedar vegetal o ciega. Entonces me pusieron un catéter en la cabeza para que me hagan las quimioterapias directamente. Ahí conocí a mis verdaderos amigos.


–¿Ahora tienes algún cuidado especial?

–Un chequeo anual, que es algo que todos deberíamos hacernos. Quiero aprovechar para decirles que no tengan miedo de ir al doctor, porque todo lo que es visto a tiempo es más rápido de solucionar. A veces las enfermedades no muestran síntomas hasta el último momento.


–¿Qué enseñanzas te dejó esta etapa?

–¡Uff! Antes todo me daba igual, ahora valoro mucho más hasta el aire que respiro. Dios me dio una oportunidad para ver lo que tenía y que no estaba aprovechando.


‘América Kids’ salió al aire en el 2007. Era un programa conducido por niños y de allí salieron grandes talentos.


A fines del 2017 se enteró que había un casting para ser parte de ‘Torbellino 20 años después’ y se presentó. Fue escogida e inició los talleres con los que el director  Luis Llosa suele preparar a sus actores.


Actualmente Ximena estudia en la ‘Escuela Nacional Superior de Arte Dramático’. Cuando termine la carrera piensa probar suerte en Argentina. Su gran meta es actuar en una de las producciones de Cris Morena, creadora de series como ‘Floricienta’ y ‘Rebelde Way’.


Se encarga personalmente de la compra de las telas y los diseños de su marca de ropa ‘Ibella’.


–¿Cómo haces para mantenerte alejada de los ampays?

–A los actores profesionales no nos interesa ser conocidos por escándalos. Nos gusta que nos reconozcan por nuestro trabajo. Mientras menos hablen de mí, mejor. Detesto que me llamen para chismes, yo no alimento el morbo.


–¿Crees que ahora la gente critica demasiado?

-Sí. Si ves a un perro callejero y le haces cariño te dicen: ‘¡Aj que cochina!’ Si lo dejas, eres mala. Y si te lo llevas dicen que te lo estás robando. Se quejan de todo.


–¿Y cómo haces con esas quejas?

–Las ignoro. Soy la reina de la paciencia. Las redes sociales son una careta. Es la única forma en que la gente te dice lo que no se atreve a decirte en la cara.  Pobrecitas las personas que se toman el tiempo para criticarme  porque me hice un tatuaje o me operé los senos. Es mi vida, si me sigues es porque algo te debe gustar de mí…


Ximena cuenta con 955K seguidores en Instagram, la red social que más utiliza.


¿Perdonas rápido?

–(Silencio) Perdono pero no olvido. Si no perdono bien a veces puedo ser bastante rencorosa.


–¿Qué es lo que más aprecias en una persona?

–Que sea sincera. Tener los ‘huevos’ para decir la verdad, es difícil.


–¿Tolerarías una infidelidad?

–Yo veo que mis abuelos están juntos hace años. Mi abuelita me dijo: “Antes perdonábamos, hoy ustedes no aguantan pulgas”. Ahora, tampoco quiero que mi enamorado  lea esto y diga: “¡Ah, si le soy infiel me va a perdonar!”. Sería cuestión de evaluar porque considero que cuando uno es infiel es porque no está enamorado.


–¿Alguna vez te han acosado?

–Una vez me escribió un mañoso por redes sociales y me mandó una foto de sus partes íntimas. Fue horrible.


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