Tati Alcántara: Sonrisas en la Oscuridad

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Abril, 23 del 2014

 

La bailarina y actriz asume el papel más enigmático de su carrera. Desde el 7 de mayo, en el Teatro Marsano, será Morticia Addams en ‘Los Locos Addams, el Musical’.


Su afectuosa sonrisa y espontánea simpatía sufrirán una ligera transformación por unos días. Al menos en el teatro. Y es que Tati Alcántara se enfundará en la seductora piel de Morticia Addams, el personaje ficticio creado por el dibujante Charles Addams, para el musical ‘Los locos Addams’ que dirige Doménico Poggi. Tati entrará en reemplazo de la actriz Fiorella Rodríguez, quien se tomará un receso luego de dos exitosas temporadas. 


–¿Qué tienes que hacer para parecerte a Morticia?
–Justo ahora he comenzado una pequeña dieta para entrar mejor en el personaje. Y es que después del verano te relajas y, por ese motivo, comes mucho más. Tengo unos kilitos de sobra que tengo que bajar ¡sí o sí!


–¿Te ha costado asumir este papel, que físicamente es tan distinto a ti?
–No mucho, la verdad. En cuanto a la caracterización, el proceso de maquillaje quizás es un poco tedioso pero es parte del trabajo. De repente, lo más complicado ha sido tener que sacar ese lado oscuro que tiene Morticia. Yo soy más alegre.


–En la vida real, ¿cómo haces para que no aflore en ti ese lado oscuro que todos tenemos?
–Cuando estoy ante una situación difícil, simplemente respiro hondo y trato de controlarme. Trato, principalmente, de no explotar.


–¿Eres impulsiva?
–Antes sí, un poco. Pero desde que dirijo mi academia de baile, hace seis años, intento manejar las cosas con mucha calma. Considero que lo primordial, sea cuales fueran las circunstancias, es analizar lo que nos está sucediendo.


–Han pasado 10 años desde que debutaste en la televisión con la novela ‘Besos Robados’. ¿Cómo definirías tu actual momento profesional?
–Con una sola palabra: estable. Me siento muy feliz con los trabajos que tengo y con mi escuela de baile, en la que estoy involucrada al ciento por ciento. 


–La mayor parte de tu carrera has hecho teatro musical. ¿Qué es lo que más te apasiona de ese trabajo?
–Lo que pasa es que, justamente, el teatro musical tiene las tres ramas de las artes escénicas que más me gustan: canto, baile y actuación. Para mí, es como estar en el paraíso. Es hacer todo lo que me encanta en un mismo espacio. 


–¿Hay alguna otra cosa que te gustaría hacer?
–¡Muchísimas! Yo soy súper trabajadora. En cuanto a la actuación, me gustaría hacer cine. También me encantaría hacer musicales fuera del Perú y volver a cantar. 


–Cuando estabas en la universidad, antes de ingresar al mundo artístico, fuiste corista de la agrupación ‘Red Zafiro’ que producía Pedro Suárez Vértiz. ¿Qué aprendiste de él?
–Pedro es lo máximo. Es una persona súper alegre y que sabía cómo dirigirnos. Recuerdo que cuando vivía en San Borja, cerca del consultorio de su dentista, iba y me tocaba la puerta de mi casa para ponerse a tocar el piano.


–Alguna vez comentaste que sacarías un disco pero no has podido hacerlo, ¿sientes que es una deuda contigo misma?
–No lo creo. Lo que pasa es que simplemente no he tenido la oportunidad. Tengo planeado algo por ahí y cuando sea el momento ideal lo sacaré a la luz. Ojalá pudiera hacer todos mis sueños realidad.


En el 2006, sin embargo, Tati pudo materializar uno de sus tantos proyectos. Ese año, ella fundó la escuela de danza ‘Esceni-k’. Niños y jóvenes de todo Lima acuden hasta la destacada bailarina para que, en un futuro cercano, puedan ser estrellas y brillar sobre cualquier escenario. 


–¿Qué tal tu experiencia como empresaria?
–Súper bien. Básicamente me encargo de guiar a mi personal y de que todo marche en orden. Gracias a Dios las cosas han funcionado. Los chicos siempre están súper motivados.


 –¿Sientes que los jóvenes están más interesados por la cultura?
–Quizás no sea muy notorio, pero sí veo que algunos chicos se están interesando por leer, ver obras de teatro y, sobre todo, por forjarse una carrera en el mundo artístico. Aunque, lamentablemente, muchos no tengan los recursos suficientes.


–¿Qué tipo de injusticias te indignan?
–Es una pena que en la actualidad muchos programas concurso sean bastante clasistas. Puede haber un niño que baile muy bien, pero si no tiene la facha que la producción requiere, no lo toman en cuenta. Entonces, a veces escogen al niño bonito pero que no tiene desarrolladas todas sus cualidades artísticas.


–¿Todavía existe mucha argolla en la televisión peruana?
–Sí, siempre. En la tele las cosas funcionan así. Pero cuando he sido jurado de algún concurso, nunca me he dejado llevar por las opiniones de terceros.


–Tú participaste en el programa ‘Los reyes del show, que conducía Gisela Valcárcel. ¿Qué tipo de beneficio te dio estar ahí?
–La televisión te pone en las pantallas de todo el mundo. A veces uno tiene que estar ahí para que la gente no se olvide de tu cara. En algunos casos, puede llegar a ser un mal necesario para el artista.

Comiendo perdices
El año pasado, Tati se casó con el empresario español Ignacio Soto. Hace algún tiempo se conocieron en una reunión y el flechazo fue instantáneo. En sus tiempos libres, ambos disfrutan viajando dentro y fuera del país. El Año Nuevo 2014 lo recibieron en Punta Cana y por Semana Santa se fueron a la ciudad de Huaraz. 


–¿Cómo ha sido tu primer año de casada?
–Afortunadamente, mi vida no ha cambiado mucho. Estoy feliz. Para que un matrimonio se pueda consolidar, lo más importante es la comunicación. Hay que buscar entender a tu pareja.


–¿Salen a bailar juntos?
–No tanto. Cuando se lo propongo, él me dice: “¿A bailar? Pero si estás todo el día bailando”. Por eso, cuando estamos en Lima preferimos salir a cenar.


–¿Cómo te ves dentro de diez años?
¡Con hijos! En estos momentos me muero de ganas de ser mamá. Y, además, me veo mucho más consolidada en lo profesional y con más escuelas.

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