PAPIS CHOCHOS

Regresar
Julio, 02 del 2019

 

André Silva, 'Julián'; Aldo Miyashiro, 'Ignacio' y  Rodrigo Sánchez Patiño, 'Fernando'.

Aldo Miyashiro, André Silva y Rodrigo Sánchez Patiño son los protagonistas de la serie ‘Srs. Papis’. Aquí los tenemos contando sus aventuras paternales en esta edición especial de Ellos&Ellas, por el ‘Día del Padre’.


Entrevista: DIONNE COMETTANT LÓPEZ


Juntar a estos tres populares papis fue un verdadero reto. Agendas complicadas y horarios interminables de trabajo lo impedían. Sin embargo se logró el cometido. Hicieron un alto entre las largas horas de grabación y sus otras actividades para darse un tiempo y posar, ¡por la noche!, para nuestra portada especial por el Día del Padre. Fueron dos horas de diversión y nostalgia. Sus ojos brillaron al recordar sus inicios como padres.  Hubo también más de una carcajada a causa de las bromas del travieso Aldo. Son los papis de moda que por un momento dejaron de lado a sus personajes, Ignacio, Julián y Fernando, para mostrarnos cómo son ellos como padres en la vida real. 


ALDO MIYASHIRO 


Tiene 43 años de edad y ha tenido una carrera camaleónica. Es actor, guionista, dramaturgo y presentador exitoso. Admite que su rol más difícil ha sido ser un padre joven. 


–¿Fue duro ser padre a los 21?


–Lo más duro fue el tema del dinero. Era muy rebelde, me había ido de mi casa, no tenía plata y me daba vergüenza que llegue fin de mes y no tener dinero para entregar a mi pareja. Fue muy complicado. Creo que nadie está preparado para ser padre a ninguna edad y menos cuando eres un chiquillo. Ahora tengo 43 años y una hija de 24 con la que mantengo una relación muy buena. Incluso vamos al cine y conversamos de temas que jamás pensé que tocaría con ella. Cada uno de mis hijos es distinto por las edades pero los cuatro se adoran. La mayor es el ejemplo y es muy maternal con sus hermanos menores.


–¿Cómo te calificas en tu rol de padre?


–Soy muy autocrítico. Tuve un padre maravilloso que falleció cuando yo era muy pequeño y eso me marcó. Con mis hijos trato de mejorar cada día. Me ha costado mucho entenderme y tratar de entender la dinámica papá-hijo. Jamás voy a decir que soy un papá perfecto. Me peleo con mis hijos, no nos hablamos, etc. Es así.


Pero después de cada tormenta viene la calma. Y Aldo lo sabe. Por eso es un padre que vive encandilado con sus cuatro hijos y extraña a su hija mayor, quien se encuentra en Estados Unidos.


–¿Qué sentiste la primera vez que escuchaste que te decían “papá”?


–Ese es el momento más lindo. Siempre lo digo y me dicen que es un poco cruel pero a mí me gusta cuando los niños empiezan a ser personas reales. De bebés son lindos pero cuando te miran fijamente y te dicen algo es increíble. Siempre fastidio a mi hija menor y le digo que ya no quiero que crezca. 


Para Aldo es enternecedor recordar los primeros años de sus cuatro hijos.


Con humildad Aldo reconoce que no es perfecto, que ha cometido errores y que de ello ha aprendido y seguirá aprendiendo para ser un mejor padre. Tampoco se siente ejemplo de nadie. Considera que sus decisiones, buenas y malas, lo han llevado a ser quien es hoy.


–¿Qué les dirías a los chicos que atraviesan por la situación de ser padres jóvenes?


–No me siento con la capacidad de decir algo. Tienen todo el derecho a equivocarse como alguna vez lo hice yo. Finalmente, a pesar de que parezca que no, a veces uno se preocupa muchísimo por conseguir dinero pero a tu hijo no le importa si el regalo es caro. Me daba vergüenza no poder dar a mi hijos lo mejor pero después te das cuenta que todos prefieren ir al parque. Si te tocó ser padre, lo que todos ven como un momento horrible de tu vida se volverá una bendición.


–¿Te viste reflejado en el personaje de ‘Nacho’?


–Sí, claro. Cuando era más joven tenía momentos en los que en vez de decirle a una chica ‘te quiero’, por orgullo hacía lo contrario. Uno se da cuenta después. Me vi reflejado en esa inmadurez, en la incapacidad de manejar una relación.


–¿Cómo sueles celebrar el ‘Día del padre’?


–Soy un poco ‘Grinch' pero a ellos les importa un pepino. Comienza el día muy temprano cuando ellos me despiertan. El último año la pasamos todos juntos en Rusia. Este año será un poco distinto porque me iré a trabajar a Brasil sin ellos. Va ser difícil porque también suelo recordar a mi padre.


Curiosamente recuerda que no se la creyó cuando le propusieron hacer el personaje de galán en la serie ‘Srs. Papis’. Es un reto que jamás pensó enfrentar.


La familia de Aldo: Erika, Camila, Micael, Fernanda y Adrián.


ANDRÉ SILVA


André Silva es papá primerizo. Luciana, la niña de sus ojos es la única capaz de hacer que el ‘malvado’ de las telenovelas se derrita de pura ternura. La paternidad le llegó como una bendición  hace dos años, cuando había cumplido los 33. 


–¿Cómo vives la paternidad?


–La paternidad me ha llegado en un momento increíble. Con mi hija soy más consciente del mundo que me rodea. He dejado de pensar en mí para enfocarme en ella. Incluso, he desarrollado un instinto protector. Me gustaría cambiar un poquito mi país, que no haya tanta inseguridad para que cuando crezca se desarrolle en un medio más amigable al que tenemos ahora.


–¿Te da miedo que se enfrente a la realidad que vivimos?


–La violencia que existe me da miedo. Desde mi trinchera trato de construir una mejor sociedad para ella, ser un mejor ciudadano, un mejor peruano, para ser un mejor papá.


André es un papá moderno. Quiere que su hija decida los caminos que tomará en la vida y quiere apoyarla en cada una de sus decisiones. La experiencia le ha enseñado que cada uno construye su camino.


André cambio su playlist y ahora disfruta de las canciones de la granja. 


–¿Te gustaría que ella siga tus pasos en la actuación?


–Me gustaría que tenga la capacidad de decidir qué quiere hacer. Esto parece sencillo, pero es un tanto complicado. Después de la decisión es incluso más difícil hacerlo. Yo tuve el apoyo de mi familia aunque tuve miedo. Pero he demostrado que la actuación es lo mío. Me encantaría que con ella pase lo mismo. Que ella me cuente qué quiere ser y yo pueda ayudarla a cumplir sus sueños, sus metas, sus anhelos. 


–¿Cómo recuerdas a tu padre?


–Me enseñó mucho y parte de ello lo pongo en práctica con mi hija. Aprendí a cocinar con él y ahora yo le cocino a mi familia. Incluso mi chispa, la heredé de él.


Junto a Luciana cualquier juego es divertido, incluso la hora del té.


–¿Cómo celebraste tu primer día del padre?


–Pensé que sería un día común y corriente. Pero aquel día me desperté feliz con el abrazo de mi hija. Eres feliz porque sientes que estás haciendo las cosas bien.


Para André su familia es primero. Por eso quiere tomarse un descanso. Sabe que los primeros años de su hija son los más importantes para su desarrollo y quiere vivirlos de lleno.


–¿Qué proyectos se vienen para ti?


–Voy a grabar la segunda parte de la película ‘No me digas solterona’, estaré en el montaje ‘Roberto Zucco’ y haré un viaje familiar a Miami para recuperar un poco del tiempo en familia. 


RODRIGO SÁNCHEZ PATIÑO


Padre no es el que engendra sino el que cría. Este es el caso de Rodrigo, quien aprendió de la paternidad con Alexia, hija de su pareja y su primera engreída. 


–¿Cómo ha sido grabar con niños en la novela?


–Trato de aconsejarlos con cariño. Tenemos a Gonzalo Molina que tiene una paciencia alucinante y estaba detrás de cada niño hablando con el tacto indicado. Yo a veces pierdo un poco la paciencia pero no podía decirles nada porque no son mis hijos. A mis hijos si los puedo corregir.

Para Rodrigo la paternidad cayo con un flechazo de amor.


–¿Cómo fue el aprendizaje paternal?


–Me convertí en papá porque mi pareja tenía una hija de tres años. Con Alexia aprendí a ser papá. Con mis otros dos hijos me relajé más pero igual puse límites. Mi hija mayor vive fuera del país, hablo con ella casi todos los días y trato de verla cada seis meses. Ya es una mujer, tiene novio, estudia y trabaja.


–Es difícil soltar a un hijo…


–Si es difícil. Uno se acostumbra a una vida y de pronto pestañeas y ya se fueron. Todavía me quedan dos hijos. Siento que me falta mucho tiempo y luego pienso en que están creciendo y en algún momento se irán, dejaran de depender de mí y aprovecho el tiempo. También pasa que me sacan de quicio y lanzo un par de carajos. Es parte de ser papá.


Rodrigo aprendió a ser papá como jugando y ha sido uno de los mejores goles de su vida. 


Rodrigo es engreidor, pero eso no quita que sepa poner límites a sus hijos. Las tiene claras. Sabe cuándo es momento para una llamada de atención.


–¿Eres un papá duro?


–En límites soy bastante pesado. Una cosa es lo que los niños quieren y otra lo que necesitan. En ese margen los padres cometemos errores. No me siento un ejemplo, pero sé que debo buscar como padre darles lo que necesitan y no lo que quieren.


Alexia y Olivia.


–¿Cuál es la anécdota de tus hijosque más te ha marcado?


–Trato siempre de viajar con mis hijos y con mi novia. Siempre hay anécdotas en los viajes. Cada año viajamos. Los viajes siempre conectan. Cuando pienso en viajar, pienso en mis hijos, que en algún momento crecerán y ya no querrán viajar conmigo. Los engaño y les digo que es un regalo para ellos, pero en verdad es un regalo para mí.


Rodrigo junto a Mikeas. 


–¿Cómo celebras el ‘Día del padre’?


–No celebramos mucho esas cosas. He tratado de lavarles un poco la cabeza para no aceptar el consumismo de estas fechas. Nos juntamos pero no hacemos nada extraordinario. De nada sirve que me hagan una carta linda si los demás días se portarán mal.


–¿Cómo describes a tu padre?


–Es la persona más buena que he conocido en mi vida. Es doctor y siempre está disponible para ayudar, sea la hora que sea, sin pedir nada a cambio. 



Comentarios