Ismael La Rosa y Virna Flores: “Hemos pasado altas, bajas y subterráneas”

Regresar
febrero, 10 del 2016

 

Llevan dieciocho años juntos, son padres de dos niños, pero no todo ha sido color de rosa para ellos. ¿Cuál es la clave del éxito familiar –y profesional– de una de las parejas más estables del medio?



Descubre ELLOS&ELLAS en:    INSTAGRAM◄   ►FACEBOOK◄     ►TWITTER



Ismael: “Siento que estábamos destinados a regresar. Era lo que nos correspondía. Nosotros vinimos a apostar por el país, a traer una visión internacional de los negocios del entretenimiento”. 


La suya es una historia que saltó de la ficción a la realidad. Ocurrió en el verano de 1998, un año en que el país sufría la inclemencia del fenómeno El Niño. Solo en Lima la temperatura llegaba a bordear los 32 grados. Pero a la una de la tarde, cuando la sensación térmica registraba sus niveles más elevados, no había calor que importara: familias enteras se reunían alrededor del televisor, enganchadas con el apasionado drama que protagonizaban Virna Flores e Ismael La Rosa en la telenovela ‘La rica Vicky’.


Los niveles de sintonía alcanzaban picos de 40 puntos de rating. Pronto se convirtieron en una de las parejas más mediáticas de la televisión. Y más aún cuando se hizo público su romance. Una noche, a su ingreso a una discoteca en Miraflores, fueron alumbrados por un cañón de luz y les pusieron de fondo musical la intro de la novela. No sabían qué hacer. “En ese momento nos quedamos paralizados. Nunca imaginamos la pegada que íbamos a tener”, recuerda Virna.


Virna Flores, Ismael La Rosa y Gabriel Anselmi  formaban el triángulo amoroso de ‘La rica Vicky’.


De esa época han pasado dieciocho años. La relación de ambos, dice Ismael, se encuentra ahora en una “etapa de adultez”. Tras el éxito de la ‘La rica Vicky’ rodaron ‘Amor Serrano’ y luego se asentaron en Miami, donde participaron en una docena de producciones televisivas como ‘¿Dónde está Elisa?, ‘Inocente de ti’ y ‘Gata Salvaje’.

Pero algo sucedió el Año Nuevo 2014. Mientras observaban los fuegos artificiales desde el balcón de su casa, acompañados de sus dos hijos, Varek (5) e Ishana (3), una duda los asaltó movidos por la nostalgia. “¿Será el momento de volver?”, se preguntaron. Responder no era fácil, pero luego de doce años fuera del Perú presentían que su hora de retorno había llegado. Lo que querían era compartir la experiencia que habían adquirido durante su paso porla televisión estadounidense.


Ismael acaba de estrenarse como conductor en el programa ‘Fábrica de sueños’ (sábados 8:00 pm, vía ATV)


–¿Cuál es su balance del tiempo que llevan nuevamente en Perú?

–Ismael: Siento que estábamos destinados a regresar. Era lo que nos correspondía. Nosotros vinimos a apostar por el país, a traer una visión internacional de los negocios del entretenimiento. Comenzamos con el proyecto de microteatro ‘Kontenedores’, el cual queremos remontar este año, y luego salió el ‘El gran show’, la película ‘Desaparecer’ y ‘Fábrica de sueños’. Así que nos ha ido muy bien. Es algo que llamo “hacer las cosas con constancia y determinación”.


–Virna: Efectivamente, nos pasó lo que esperábamos y hasta más, pero las cosas se demoraron muchísimo acá. Nosotros queríamos lanzar la primera temporada de ‘Kontenedores’ en julio, que es para lo venimos, pero recién lo pudimos hacer en noviembre.Todo se retrasó por una serie de trámites burocráticos. Pero gracias a Dios las cosas funcionaron. Siempre hemos querido traer cosas que nosotros hemos podido vivir fuera del país.


–¿Cómo es que se complementan en el trabajo?, ¿cómo logran esa química que transmiten?

–I: Somos un complemento muy bueno, a pesar de ser muy diferentes. Ambos tenemos distintas formas de ver la vida. En la productora que dirigimos yo me encargo de la parte creativa, mientras ella es la que me ayuda a aterrizar las ideas. Y de esa misma manera funcionamos delante de cámaras, siempre viendo cómo es que nos podemos apoyar el uno del otro.


–V:El hecho que no pensemos igual justamente nos ha permitido valorar las fortalezas de cada quién. Ismael es visionario y muy acertado en sus decisiones. Yo, por mi parte, me tomo las cosas con un poco más  de calma que él. No vuelo tanto. Además, tenemos mucho en cuenta la opinión del otro. Por eso siento que estamos equilibrados.


En familia. Ismael y Virna gustan de ir a la playa con sus hijos. El último fin de año realizaron unas vacaciones familiares a Disney, Orlando. Llevan dos años viviendo en Perú. 


–¿Y cómo es que funcionan en casa, al lado de sus hijos?

–I: Ahora que estamos en Lima felizmente tenemos ayuda. Pero en Miami repartíamos funciones. Yo me encargaba de cocinar y arreglar los desperfectos, mientras que Virna veía la parte de limpieza. Yo hago las funciones domésticas sin ningún problema. Y con los chicos me gusta explorar su vena artística. Vemos películas juntos o nos ponemos a pintar. También me gusta explicarles las dudas que puedan tener sobre cualquier tema.


–V: Yo no cocino, yo como. Soy de muy buen diente. Lo que a mí me encanta hacer en casa es organizar, soy una maniática de la limpieza y el orden. Y para nosotros lo más importante son nuestros hijos, a quienes les fomentamos mucho la investigación, que experimenten con la naturaleza. A veces me asusta ver lo rápido que crecen, darte cuenta que cada vez son más independientes y cómo es que están elaborando su personalidad. 




–¿Cuál es el secreto para llevar una relación de dieciocho años?, ¿nunca se han aburrido de ustedes?

–I: Como muchas parejas, nosotros hemos pasado por situaciones altas, bajas y subterráneas en nuestra relación. Por eso, quizás el primer secreto es saber que no existe la pareja perfecta. Lo importante es saber cuán dispuestos están ambos de crecer, evolucionar y ser mejores personas. Cuando hemos pasado crisis fuertes, nuestras ganas de salir de esa situación han sido aún más fuertes. Y otra cosa importante es saber que las dificultades siempre van a pasar. La vida son solo momentos. 


–V: La vida en pareja no es fácil definitivamente. Siempre habrá momentos en los que te frustras y quieres tirar la toalla. Por eso es importante saber que vas a superar ese trance y que, en el mejor de los casos, aprenderás una lección de lo que ha pasado. La cuestión está en ir más allá, en no dejarse influenciar del todo. Hay que saber ceder. Uno no siempre va a tener la razón.A veces, se gana más perdiendo.


Ya saben. 

Comentarios