Gisela Ponce de León: Laberinto de Pasiones

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Marzo, 08 del 2018

 

Artista total, actriz de las buenas y cantante de las prometedoras, Gisela (32) vive uno de los mejores momentos de su vida. Trabaja mucho, hace lo que le gusta y (por ahora) no tiene novio.


"Desde que tengo memoria recuerdo que agarraba un micrófono y cantaba y bailaba en la casa o me quedaba pegada a la tele viendo El Show de Yuri, o el de July o a Gloria Trevi".


Gisela es un torbellino, pero a la vez trae consigo una buen dosis de inocencia y encanto. Definitivamente, nunca pasa desapercibida. Nació en el Hogar de la Madre hace 32 años, pero es la típica niña/mujer que se emociona al hablar de lo que la apasiona y también se pone seria cuando trata temas mucho más importantes. La entrevista transcurrió teniendo en nuestros oídos el insistente sonido de un secador de pelo. Pero igual ella se entregó a la conversa.


–¿Te chocan las noticias sobre abuso sexual, emocional o físico contra las mujeres?

–Sí, por supuesto. Antes estaba un poco mas activa en las redes. Ahora no tanto. Porque no es un lugar para debatir. Yo no puedo manejar eso. Hay mucha violencia en las redes.


–¿Te disgustan esas campañas?

–Me parece que son necesarias. Las mujeres hemos sido vulneradas desde los comienzos de la historia. Pero creo que tenemos que aprender y reeducarnos. Nos vinculamos mal con los hombres. Como que hay mucha ansiedad por vincularnos con el otro. Eso lleva a tener relaciones tóxicas. Y si esa persona te demuestra que no te quiere, lo perdonas por temor a la soledad. Los que nos gobiernan nos meten la rata. Nos mienten todo el tiempo. Y nos acostumbramos a ese maltrato.


“Desde que tengo memoria recuerdo que agarraba un micrófono y cantaba y bailaba en la casa o me quedaba pegada en la tele viendo El show de Yuri, o el de July, o a Gloria Trevi”.


–¿Y cuando te enteras que el llamado ‘monstruo de la bicicleta’ violó, ahorcó y enterró a una niña de once años en San Juan de Lurigancho, qué sientes?

–Horror. Pero lo que más me aterra es el nivel de violencia al que puede llegar el ser humano en todos los niveles. Yo no sé si siquiera podría golpear a alguien.


Gisela es una persona muy sensible. Hija de un administrador y artista plástico y de una contadora y ama de casa, tuvo la suerte de no tener que trabajar en su juventud como moza de un restaurante de comida rápida o vendedora de una tienda por departamentos. Pero sí sufrió maltratos de pareja.


–¿Alguna vez te han golpeado?

Físicamente, no. Con palabras sí. He estado en situaciones de maltrato de pareja, sí.


–¿Cómo reaccionabas?

–Algunas mujeres dirán qué tonta, pero yo me preocupaba por la salud mental de esa persona. A ver, por qué estás así, no estás bien. Vamos a ayudarte.

Sin embargo, sus primeros años no fueron tan complicados. Todo lo contrario.


–¿Desde niña querías ser artista, actriz?

–Sí, siempre. Desde que tengo memoria. Recuerdo que agarraba un micrófono y cantaba y bailaba en la casa o me quedaba pegada en la tele viendo El show de Yuri, o el de July, o a Gloria Trevi. Veía a la gente cantando, actuando y me gustaba mucho. Quería –estar ahí. Quería crecer y que alguien me pida un autógrafo. Cuando lo hicieron por primera vez, lloré de la emoción.



–¿Veías telenovelas?

–Sí, ‘La reina de la chatarra’, brasileña, buenaza. Y todas las de Thalía, que eran muy entretenidas. Me acuerdo del personaje de Nandito (risas).


–¿Cuál fue uno de tus primeros trabajos artísticos?

–Trabajé en shows infantiles y me acuerdo que me llamaron para el show de talentos de Nubeluz. Imité a Gloria Trevi.


–¿Qué hiciste? ¿’Voy a traer el pelo suelto’?

–No, ‘Doctor siquiatra’ (más risas).

Alguna vez tuvo que visitar a un especialista para controlar su ansiedad.


–¿Hiperactiva?

–Ansiosa. Duermo mal desde hace años. Pero ya dejé todas las pastillas. Me las recetaban porque era muy sensible. En esos días no había mucha información sobre la salud mental o emocional. Y te pepeaban. Y una no tiene que estar dormida. Una necesita estar viva, presente, lúcida. Eso sí, tengo que dejar de fumar.


Ellos&Ellas, Edición 806


–¿Cuál fue tu primera experiencia teatral?

–Yo estaba atenta a todos los castings que salían en los periódicos, incluso a esos castings en los que tenías que pagar para participar y en los que nunca te llamaban. Un día Gisela salió en la tele diciendo que Osvaldo Cattone iba a hacer un casting para reponer el musical ‘Annie’ y fui corriendo. Y me quedé. Hice de una de las niñas huérfanas. Tenía 10 años. Y recuerdo que estaba Josetty Hurtado, la hija de ‘Chibolín’.


–¿Y en la tele?

–‘Esta sociedad’ el 2005.

Le encanta enamorarse. Le parece divertido, bonito. Y cuando habla del tema mira hacia arriba, a los costados, a pesar del secador de pelo que la tiene atrapada.


–¿Piensas en casarte de blanco, tener hijos y todo lo demás?

–No. Creo que ya se me pasó el tren para eso, según lo que se piensa en nuestro país. Mi mamá quiere que tenga un hijo porque quiere tener un nieto y lo va a tener en algún momento. No es algo que me genere mucha ansiedad. Hace tiempo estoy soltera. El amor romántico es muy peligroso. Yo soy tuya, tú eres mío…


Le encanta el personaje de Sally Bowles. Volverá a interpretarlo.


–¿Y no sales con alguien de vez en cuando?

–Hace tiempo que no salgo con alguien, tampoco. Y cuando he pensado que ya estoy con enamorado formal, al final no era así (risas). Estamos saliendo como free, me dicen. Bueno. Me ha pasado muchas veces.


–¿Te has enamorado fuerte?

–Yo me he enamorado como loca. Me encanta enamorarme. Es bien bonito.


–Sí, es verdad. O sea que no piensas en casarte…

–Yo no creo en la Iglesia. Es un ritual impuesto y falso. Sí creo en tener un compañero al lado. Eso debe ser amor. En una obra que hice hace un tiempo se decía que el ser humano está hecho para ir de a dos. Es natural.

Ahora va a cantar. Desde este jueves 15 de marzo, quince funciones. El repertorio es muy pop, pero en versiones con instrumentos peruanos. Ella se va a dejar llevar por Lucho Quequesana en la producción musical. Éxito asegurado.


–¿Ves tele?

–No, por salud. Me molesta la violencia. Me molesta el hablar del otro. Los comunicadores tienen mucha responsabilidad sobre la población y a veces parece que no lo supieran. Me parecen irresponsables los programas de espectáculos. 


–¿Y los reality de competencia?

–Es lo mismo. No todo lo que sucede es verdad. Todo está pauteado. Si los chicos lo pueden manejar, bien. Y hacen caja y se compran un departamento, lo que yo no puedo hacer todavía porque trabajo sobre todo en teatro y allí no se gana como en la tele. Y yo en algún momento empecé a decir que no me gustaba cómo se manejaban ciertas cosas en la tele y no me volvieron a llamar.


–¿Te gustaría volver?

–La tele tiene mucho de melodrama y no me siento cómoda. Pero ojalá que en algún momento me llamen para un proyecto paja. También quiero ir a Broadway. (Entrevista: Álamo Pérez Luna)


Agradecimientos:

Vestuario: Ana María Guiulfo. Zapatos: Steven Madden:  Maquillaje: Friné Make Up Artist para Masters Of Hair. Peinado: Giancarlo Villanueva.  Styling : Sebastian Lott.

Dirección de Arte : Alexander Callegari

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