Ania Mitre Martínez: SIGO SIENDO

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junio, 28 del 2017

 

La joven cantante acaba de lanzar ‘Danza Animal’, su primer álbum, con la venia y el apoyo público de nada menos que Rubén Blades, Alejandro Sanz y Eva Ayllón. Y se alista, además, para presentarse en uno de los festivales más importante de orgullo LGTB en el mundo.


Su segundo single, “No voy”, fue presentado por Tony Aguilar en el Global Show de Los40 en España y en 12 países.


Entrevista: EDUARDO CORNEJO

Fotos: BANDIZ STUDIO 


Este sábado 1 de julio, mientras miles de personas defienden la igualdad de derechos en la marcha del orgullo LGTB en Lima, una peruana estará cantando en el World Pride España, en Madrid, uno de los festivales LGTB más importantes del mundo. “Danza Animal” es su primer disco (ya disponible en Spotify), recientemente lanzado con la emoción y los nervios de quien salta, sin dudarlo y con talento, a los oídos del público. Ania, claro, lleva esto en la sangre: es hija de Fahed Mitre, reconocido compositor peruano, y de Marisol Martínez, Miss Perú 1990, además de ser nieta, por parte materna, del inolvidable periodista Humberto Martínez Morosini.


–Esta es tu primera gran presentación después del lanzamiento del disco; y lo haces, además, en un festival del orgullo LGTB, en un momento en que la lucha por la igualdad de derechos es más fuerte que nunca. ¿Esto te genera alguna emoción en particular?

–Es un honor gigantesco ser parte de una lucha tan importante. Hace solo unos días veía en un medio chileno una entrevista a un pastor evangélico que termina sacando de su saco una bandera de la comunidad LGTB para usarla como alfombra. Me pareció indignante. ¿Cómo una persona puede ser tan irrespetuosa? Creo que la lucha es un reclamo por el respeto. Uno viene al mundo para ser quien quiere ser, como quiere ser y cuando quiere ser; sin faltarle el respeto a nadie. Si uno es feliz siendo como es, hay que luchar por eso.  El World Pride es una celebración de la diversidad, es una defensa de poder amar a quien queramos amar.



–Hablando sobre ser quien quieres ser. ¿Fue fácil que tus padres acepten que te dedicaras a la música?

- Cualquiera pensaría que mi padre estuvo feliz, pero no fue tanto así. Creo que como él es cantante, sabía perfectamente cómo era el mundo al que me estaba metiendo. Lo primero que me dijo fue: “Ok, todo bien, pero no puedes hacer esto ahorita. Primero estudias, sacas un título, y luego te dedicas a la música”. Yo tenía 17 años y lo único que quería era cantar, pero para hacerlo tenía que tener este cable a tierra que era una carrera. Así que estudié tres años publicidad, me gradué, me titulé; y ahora estoy dedicándome a lo que me gusta.


–Y ahora, que has lanzado tu primer álbum, Alejandro Sanz te elogia por redes, así como Rubén Blades y Eva Ayllón.

–A Alejandro lo conozco desde que yo tenía 10 años, cuando vino al Perú en el 2004. Él es amigo de mis papás, y además siempre supo lo importante que era para mí dedicarme a la música. Desde que comencé con el proyecto de ‘Danza Animal’ ha sido un apoyo importante. Rubén Blades también, igual con Eva. Recibir el apoyo de estos “musicazos” es increíble.

No era difícil adivinar, sin embargo, que ese era el destino de Ania. Para Fahed, su padre, la guitarra era una extensión natural de su brazo; y no había día que dejara de componer y cantar en la casa. El ADN de Ania, por defecto de herencia, y desde muy pequeña, comenzó a tomar formas de notas, bemoles, pentagramas, y sus latidos comenzaban a reclamar música para vivir. “Mi papá inventaba una canción sobre cualquier cosa para hacerme reír y bailar. Y mi mamá, que no cantaba, escribía canciones muy bonitas para hacerme dormir. Creo que era poco inevitable querer ser cantante cuando crezca. Pero una cosa es decirlo y otra hacerlo”.


RETRATO FAMILIAR: Izq., con su padre, Fahed Mitre;  Abajo, con su madre, Marisol Martínez y con su abuelo, Humberto Martínez Morosini, y su precoz acercamiento a la música.


–¿Qué tan riesgoso fue ese salto entre decir y hacer? ¿Qué tanta voluntad hay que tener y que tanto sacrificio estuvo involucrado?

–Honestamente, pensaba que ser cantante era fácil. Hasta que, claro, comienzas a chambear y te das cuenta que no es así. Es un camino muy complicado, porque no solo se trata de pararte en un escenario y cantar, sino que demanda mucho sacrificio y pasión por lo que quieres; y eso puede ser muy doloroso e involucrar un gran miedo. Pero creo que el día que no te dé nervios estar sobre el escenario, es cuando se acaba la magia, es cuando debes dejar de cantar.


–¿Qué fue lo más más arriesgado o complejo de ‘Danza Animal’?

–Componer una canción, grabarla y cantarla frente al público, es exponerte, mostrar algo íntimo de ti. Es raro dejar parte de tu alma en el escenario para ser juzgado por el público. Hay personas a quienes les vas a gustar y hay a las que no. Uno siempre se fija en las cinco personas a quienes no les gustaste, pero no en las miles que sí. Hay que aceptar que no le vas a gustar a todo el mundo todo el tiempo. Es algo que me ha costado entender .Yo antes era muy insegura y quería gustar a todos, pero es algo que he aprendido a llevar. Hago lo que quiero hacer, digo lo que pienso y lo que siento en todo momento. Y sigo siendo yo.


Ania compartirá escenario con en Madrid con Ana Torroja, Azúcar Moreno y Marta Sánchez, entre otros artistas.


 Fotos: Bandiz Studio. Estilista: Silvia Bianchi y  Make Up: Afri Von Mechnik



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