ANDREA MOBERG: “Quiero un país donde se pueda soñar”

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Agosto, 02 del 2018

 

En octubre, Andrea Moberg, la primera virreina del Miss Perú, parte hacia Myanmar (ex Birmania), donde representará al Perú en el Miss Grand Internacional, un concurso en el que el premio para la ganadora, es trabajar por la paz mundial, aunque la frase parezca un cliché.


“Me gustaría trabajar en un programa político. Comenzar en un noticiero quizás, pero me interesa mucho la política, siempre me ha gustado”.



Por: Patricia Salinas Oblitas

Andrea Moberg tiene 24 años y desde hace ocho realiza un importante trabajo social en la Comunidad de Belén en Iquitos (su ciudad natal) con las adolescentes y niñas violadas y vulneradas. Pensó que participar en Miss Perú, podría ser una buena manera de llegar a más gente, hacerse escuchar y seguir trabajando en este tema que le inquieta tanto. Y no se equivocó, pues no solamente quedó en el segundo lugar del concurso de belleza, sino que fue elegida también como Reina Rosa, que es el título que se le otorga a quien va más allá de la belleza física. En su caso llamó la atención su vocación de servicio y sus ganas de convertirse en la voz de los que no son escuchados.


–¿Es verdad que tienes una ONG para ayudar a niños y adolescentes en Belén?

–Sí, desde hace muchos años yo soy activista social. Creé junto a mi hermano una ONG que se llama Instituto de Trascendencia Persona, en la cual trabajamos aliados con la Universidad Científica del Perú, con estudiantes de sicología que nos ayudan con adolescentes y niñas de Belén, no sólo dando asistencia social, sino también el tema del empoderamiento.

Andrea Moberg en el en foro ‘Contra la violencia de género y empoderamiento de la mujer’ en Iquitos.


–¿Y cómo nació esta inquietud, Andrea?

–Bueno, mi mamá es profesora de primaria. Desde chicos veíamos cuando se levantaba todos los días a las 4 de la mañana, tomaba una moto hasta el puerto de Santa Clara, de allí un bote, navegaba 15 minutos, tomaba un motocarro por 10 minutos más y después caminaba selva adentro por lo menos una hora y media. Hacía eso todos los días, ida y vuelta. Cuando la acompañábamos veíamos lo sacrificado que era su trabajo, pero lo peor es que no servía de mucho porque ellos no tenían cómo salir de esa realidad.


–¿Ustedes se daban cuenta de eso?

–No de la dimensión del problema, pero veíamos que las niñas a los 11 años se embarazaban y ya no tenían más aspiraciones. Ya no iban a la secundaria, ni a la universidad,ni a nada. Y se quedaban allí sin carreteras, sin agua potable y, lo peor de todo, sin sueños. Así que mi hermano un día dijo ¿qué podemos hacer para ayudarlos? Así que creamos la ONG, empezamos trabajando allí y después llegamos a la zona baja de Belén, que es donde ahora desarrollamos la mayor parte del trabajo.

Está emocionada de poder hacer conocer internacionalmente al Perú y la cultura de Loreto, el departamento donde nació. El concurso le ha abierto muchas puertas.


–Belén está muy cerca, pero al mismo tiempo muy lejos ¿no?

–Exactamente. Yo estudié en un colegio de Belén que se llama 'Nuestra Señora de Fátima'. De chiquita no me daba cuenta de las necesidades que había allí. Cuando eres niña no te das cuenta. Cuando fui, vi lo importante que era que además de darles cosas materiales, se les de información, así que comenzamos a darles charlas.


–¿Qué edad tenías cuando comenzaste con todo esto?

–Tenía 16 años, pero yo sabía que quería ser comunicadora y que me gustaba ayudar a que otras personas salgan adelante. Era un reto, pero me dediqué en cuerpo y alma al empoderamiento de niñas y adolescentes en las zonas vulnerables.

Andrea a los 7 años con su papá Fernando Moberg. 


–¿Cuál es el mensaje principal de tus charlas, de tus talleres?

–Bueno, yo creo, siempre lo he creído, que el tema de la violencia, sólo se podrá erradicar cuando las mujeres se den cuenta de su poder. Que sepan que ellas pueden ser independientes y que no necesitan de nadie para salir adelante. Entonces les damos talleres de bisutería, de maquillaje, de costura, de todo lo que les pueda servir de herramienta para que cuando salgan a la vida, sepan que pueden valerse por sí mismas.


–¿Cómo llegaste a Miss Perú? Digamos que no tienes el perfil de la candidata de un concurso de belleza.

–Me invitaron a participar y lo vimos como una plataforma importante para hacernos notar a nivel nacional y conseguir más ayuda. Yo sé que siempre hay estándares de belleza en estos concursos, pero también pienso que las cosas están empezando a cambiar y que lo importante es ser auténtica.

En la campaña anual que hace Miss Perú con Smile Train


–¿Y cómo resultó para ti la experiencia?

–Bastante interesante porque una entra con otra idea, pero luego vas conociendo a las personas y detrás de cada candidata hay una historia,  esas son cosas que sólo se ven más allá de la pantalla. Por otro lado, me ha abierto muchas puertas. Por ejemplo, ahora que voy a un concurso internacional, me muero por mostrar mi cultura y hablar no sólo de Loreto, sino de Perú.


–El Miss Grand Internacional es un concurso bastante especial ¿no?

–Si, es bien interesante, porque, aunque suene trillado por eso de que todas las candidatas en los concursos de belleza quieren la paz mundial, éste, efectivamente busca la paz, pues la reina viajará a zonas de guerra llevando ayuda y llevando una idea, un mensaje. Para mí eso es espectacular porque nos involucramos en los problemas reales.


–Hablando de problemas reales. Te falta un año para terminar la carrera de  periodismo ¿qué te parece que sea la prensa la que ha destapado toda la podredumbre que hay en el poder?

–Ha quedado demostrado que existe una prensa libre, porque muchos tienen prejuicios y generalizan, hablan de una prensa comprada y, al final, si no fuera por esta investigación periodística, seguiríamos engañados.


Gracias a su título de Reina Rosa tuvo la oportunidad de trabajar en el empoderamiento de la mujer, en Loreto, Trujillo, Pucallpa y Cusco.


–¿A qué rama del periodismo te piensas dedicar?

–Me gustaría trabajar en un programa político. Comenzar en un noticiero quizás, pero me interesa mucho la política, siempre me ha gustado.


–¿Como para participar en la política?

–No, por ahora. Pero estoy convencida que cada uno puede y debe hacer lo que puede desde donde está.


–¿Qué significa ser la Reina Rosa?

–Es el título que se les da a las candidatas que rompen con los estereotipos de belleza. Me lo entregaron porque quise, entre otras cosas,romper con el estereotipo, con la etiqueta de mujer loretana, mujer caliente. La mayoría de peruanos no saben nada de Loreto. Aunque parezca mentira hay gente que piensa que allá nos vestimos con plumas y cuando hablan de mujer caliente y todo eso, no tienen idea del problema de explotación sexual que existe en la selva. Entonces a partir del título de Reina Rosa he tenido la oportunidad de trabajar en el empoderamiento de la mujer, no sólo en Loreto, sino en lugares como Trujillo, Pucallpa y Cusco, con diferentes ONGs y eso me hace muy feliz.


–¿Cómo es el Perú que quisieras?

–Yo quisiera un Perú sin violencia, sin corrupción donde todos, pero especialmente las mujeres podamos ser más libres, pero sobre todo más soñadoras, porque muchas veces dejamos de soñar por miedo. Quiero un país en el que se pueda soñar con un futuro mejor.

Gracias a su título de Reina Rosa tuvo la oportunidad de trabajar en el empoderamiento de la mujer, en Loreto, Trujillo, Pucallpa y Cusco.

Agradecimientos: Fotografía: Segura&Vilela Producción & Styling: Lutty Lobaton. Make-up&Hair: Garry Cullampe. Realización video: Marcelo Elaluf.

Polos: Yirko Sivirich. Faldas: Las Polleras de Agus. Vestido: Genaro Torres. Accesorios peruanos: Regis Cebrian y Giomar Fachin. Aretes: José Arraiz y Bohoo Accesorios. 

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