La Vengadora Anónima

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Enero, 31 del 2013

 

A puertas de publicarse el libro 'Soltera Codiciada: #fairytalesnomore', llega a su fin el misterio que tiene en vilo a más de dos millones de lectoras.


A puertas de publicarse el libro 'Soltera Codiciada: #fairytalesnomore', llega a su fin el misterio que tiene en vilo a más de dos millones de lectoras.


Todo empieza con un estudio de campo. Pregunto a un grupo de chicas si han leído a la Soltera Codiciada. Sonrojadas como si se hubiera destapado un secreto de alcoba, demoran en responder que sí, para luego confesar que la siguen con fervor. ¿Y cómo se imaginan a la heroína sin rostro que fulmina a todo ser condenado por el cromosoma XY? “Cuarentona y feminista”, responden unas. “Divorciada y sin hijos”, se aventuran otras. 


Hasta la fecha, la única certeza era que dos millones y medio de lectoras han visitado el blog, y que 45 mil suscritas gozan con la nueva columna publicada religiosamente cada domingo. Algunos novios también se han infiltrado en este raje, aunque no se atrevan a dejar comentarios. 


A días de presentar su primer libro, 'Soltera Codiciada: #fairytalesnomore' (la cita será a las 8 p.m. del 12 de febrero, en el bar Ayahuasca), la Soltera Codiciada quiso dejar la paz del anonimato. El primer encuentro tuvo lugar en La Bonbonniere de Larcomar, a plena vista de muchachas que seguramente la han leído. Allí estaba ella, bebiendo cava frente al mar. Se llama María José Osorio y es una guapa señorita, nacida en Arequipa hace 24 primaveras. Y aunque dé la cara, el mito no se derriba.


–Hay quienes pensaban que detrás del blog había un hombre.

–Cierto, hubo rumores, y aún más desde que la página fue elegida como la más popular del 2012 en el concurso ‘20 blogs peruanos’. No recogí el premio porque 1) no estaba en Lima, y 2) no iba a dejar el anonimato. Así que mandé a mi hermano, que por cierto tiene 40 años. Yo estaba viendo la premiación por Internet, y cuando él subió a recoger el premio se escuchó “¡Whaaat!” y “¡¡Buuuu!!”. Y mi pobre hermano: “¡No, no, no! Un momento, ¡yo no soy la soltera codiciada!”. Pero parece que nadie le creyó.


–¿Nunca diste pistas de tu identidad?

–Me han pedido que revele algo, aunque sea límite de edad, pero nunca he dicho nada. Y me han dejado comentarios tipo: “Tú debes ser una fea fracasada”, “Amargada, escribes porque no tienes vida”, etc.


–Y más allá de que publiques el libro, ¿por qué dar la cara ahora?

–Quería salir a la luz con algo importante, y este libro lo es para mí. No quería que sea de un día para el otro y decir: “Oigan, por si acaso era yo”. Creo que me va a permitir acercarme a la gente, me moría de ganas de hacerlo.


–¿Te van a crucificar los ex?

–Se me han acercado a decirme: “Yo sé que ese post me lo has dedicado a mí”. ¡Ay, por favor! Aunque, si alguien se siente identificado, es su problema.


–¿No habrá problemas con el novio en curso?

–La soltera se mantiene codiciada… ¡No se diga más! 


–¿Y qué pasará el día que dejes de ser soltera?

–No tiene que ver con el estado que figura en tu Facebook, sino con una cuestión de actitud.




–Supuestamente, la ‘Soltera Codiciada’ tiene más kilometraje que moto del Dakar. 

–¡Ojo que el blog no es mi diario! Es parte del personaje, una veinteañera que sale a divertirse, toma de más y termina involucrándose. Si el personaje fuera una chica que sale a tomarse un cafecito y unos vinitos con sus amigas, no sería tan divertido. Yo soy tranquila (tampoco tanto), pero estoy más cerca de ese plan. 


–¿Tienes fuentes que inspiren las desventuras de tu personaje?

–Muchas cosas son mías, pero también hay historias de mis amigas e incluso de hombres. El asunto es que hay muchos tabúes femeninos, sobre todo en esta sociedad, y quiero hablar de ellos de forma más abierta y espontánea.


–¿Te lee tu familia?

–Mi papá es el primero en sugerir temas. “¡Métele picante, hija!”, me dice. En cambio mi mamá me pregunta: “María José, ¿esto no es sobre ti?”. Y yo: “Nooo, es sobre una amiga…”.


–¿Vas a terapia?

–José Cuervo y Johnnie Walker son mis doctores de cabecera… No, mentira, yo creo que el humor es el remedio para superarlo todo.

–Eso suena a que te han roto el corazón una y otra vez.

–¡Uf, como para llenar un blog!


Alarmada, su madre le ha preguntado si es consciente de que intimidará a quien sienta la tentación de invitarla a salir, so pena de terminar fusilado en la web. “Un hombre que se intimida por eso no me interesa”, responde la soltera. Por culpa de las feromonas y en aras de la noticia, propongo una cita para la noche y, comprensiva con el deber de informar, ella acepta. Tras una ducha de tres horas con agua hirviendo y piedra pómez, ya estoy listo para pasar a buscarla. “Dame cinco”, dice, aunque haya escrito que una mujer no bajará en cinco minutos por más que su vida dependa de ello. Y sin embargo sorprende con su puntualidad inglesa. También por el detalle puesto en el periqueo de su metro sesenta de estatura, perfumada con Dolce & Gabbana. 


No acepta el karaoke, pero sí un bar. Pide un vodka tonic antes de contarme que estudió administración y trabajó en hotelería. Siempre le gustó escribir y, motivada por la soltería y las secuelas de una relación tóxica, empezó con un blog para que fuera leído por sus primas y tres amigas más. Esa risa contagiosa que es su santo y seña aparece cuando relata aquella vez en que llegó a las mil visitas, y ni qué hablar de su primer millón. Ser de la crema y nata arequipeña, aunque esté orgullosa del pasaporte y el characato de oro, era una suerte de cogollito que se ampliaba por gracia de las redes sociales. Aunque la vanidad no la haya devorado, está orgullosa de tener otros proyectos en torno al blog. ¿Tele? “Puede ser”, responde misteriosa quien ha hecho del amor su cantera inagotable.  


–Y luego de escribir tanto sobre el tema, ¿ya has descubierto qué quiere una mujer?

–Eso es imposible, pero el camino para encontrarlo puede ser muy entretenido.


–¿Qué es lo peor que podrías encontrar en un hombre?

–Un hombre inseguro que viva buscando aceptación y tienda a menospreciarte para sentirse mejor. Es el peor perfil, el más tóxico.


–¿Cómo te seducen?

–Nadie lo hará si lo primero que pregunta es: “¿Qué tal Arequipa?”. Por favor, no vengan con encuestas. A la mujer hay que piropearla y hacerla sentir especial, pero hay que saber hacerlo. Pongan una mirada que nos saque el vestido y digan con voz de macho: “Qué guapa estás”. Y presten atención a lo que decimos.


–¿Y si las hacemos reír?

–Es un gran recurso, con el humor se mide la inteligencia, el carisma y el aura de alguien.  


–¿Has sido infiel?

–Ouch, es una buena pregunta… Era muy radical con el tema, hasta que ocurrió. Me pasó una vez en esta vida y me carcomió la culpa a más no poder. Entiendo que hay circunstancias y ya no juzgo tan rápidamente, aunque sé que karma is a bitch.


–¿Toda mujer es cruel?

–Tenemos nuestro ying y yang, podemos ser la princesa y la bruja del cuento. 

Muy prudente, pide regresar a casa, que a la mañana siguiente tendrá una sesión de fotos donde ha prometido dar el 110%. “¿Pasé el control de calidad?”, pregunto en su puerta. “Estás aprobado”, se despide. No queda más remedio que rezar para que no haya revancha virtual.

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