Ya no puedo decir ‘TE AMO’

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febrero, 10 del 2016

 

No caer en la rutina y estar alerta a ciertas señales de la relación permitirá que el vinculo sentimental se fortalezca. Y por ende, la pasión.



Si ya no hay palabras románticas o detalles, si ya ni siquiera hay temas qué compartir, todo se convierte en una aburrida rutina.



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Por: Patricia Salinas O.

Hay momentos en la relación de pareja en los que una o las dos partes que la conforman, sienten que la llama del amor empieza a debilitarse. Son esas etapas en las que ya no sólo resulta difícil pronunciar con naturalidad frases como “te amo”, sino que la rutina hace que ambos duden de si realmente sigue existiendo aquel sentimiento que los unió. 

Hay muchas señales que indican que algo anda mal en la relación. Por eso, así como el cuerpo avisa que hay algo por atender y es necesario ir a un médico, también hay que hacer caso a ciertas señales que nos pueden llevar al fin de nuestro vínculo amoroso.


La distancia también se instala en la cama y la intimidad se ve afectada.


Siempre Prevenidos

Lo primero que hay que hacer, si es que se quiere salvar la relación, es identificar cuáles son estos avisos de alerta y tomar cartas en el asunto. No es tan difícil, porque esto pasa en todas o casi todas las parejas.


El primero de ellas es la mala comunicación. Si alguno de los dos ya no siente la misma necesidad de hablar y compartir el día a día, los miedos, ambiciones, inseguridades y deseos, y prefiere conversar con un amigo, familiar o desconocido, es probable que la relación esté empezando a resquebrajarse.


Otra señal evidente es la ausencia del romance. Si ya no hay palabras bonitas o detalles simpáticos, todo se convierte en una aburrida rutina. Lo peor de todo es que usualmente cuando desaparece el romance, desaparecen también los besos y el contacto físico que conllevan a la cercanía emocional.


Y cuando hablamos del contacto físico, nos referimos también al sexo, ya que gran parte del éxito de una relación tiene que ver con una buena vida sexual. Si no hay ganas para eso, es seguro que algo no marcha bien, especialmente si la situación se prolonga en el tiempo.

Compartir es la clave. Una cena romántica siempre será una buena alternativa.


Qué Hacer

Para evitar que las cosas empeoren, hay que actuar. De nada sirve sentirte culpable o hacerle reproches a tu pareja, porque esto sólo acelerará el fin de la relación. Tampoco esperes a que sea él o ella la que solucione las cosas, lo mejor es tomar las riendas de la situación y hacer lo posible para reavivar la llama del amor.


“Los caminos del amor son misteriosos y basta con salir de la rutina para recuperar el camino perdido –dice Paula Salardi, psicoterapeuta de parejas– y todo comienza por la comunicación”.


Son muchas las parejas que sólo se comunican para hablar de las obligaciones o responsabilidades. Esa es una mala señal. No se trata de que hablen todo el día, pero si es necesario crear un ambiente en el que ambos sientan la confianza y la libertad para hablar abiertamente de lo que quieran.


“Es necesario que le hables y sobre todo le escuches. Recuerda que el objetivo es fortalecer la comunicación y eso lo lograrás escuchando, no juzgando ni cuestionando, así que mucho cuidado con hacerlo porque con eso sólo lograrás que la comunicación como pareja se debilite”, asegura la especialista.

No está demás revisar  libros sobre las relaciones de pareja para entender que todas las parejas tienen sus épocas de hastío.


Después de restablecer la comunicación, vienen los detalles. Comienza por darle a tu pareja de vez en cuando una sorpresa, demuestra que es importante en tu vida con mensajes y regalitos que no tienen que ser costosos. Una cena romántica o una noche de pasión puede permitir avivar la llama del amor.


También es muy importante encontrar actividades o momentos en las que ambos se diviertan. Reírse juntos y compartir cosas que ambos disfruten siempre da frescura a la relación.


“De vez en cuando es recomendable buscar a una persona de confianza y pedirle que se quede en casa con los niños, de ésta forma puedes dedicar ese tiempo para divertirse y no caer en la rutina”, recomienda Salardi.


Poco a poco, la distancia se irá acortando y sentirán que todo vuelve a empezar. Y en muchos casos, con más fuerza que cuando recién se conocieron.


Pero de nada sirve recobrar la pasión y el romance, si de todas maneras vives  criticando, juzgando, regañando y reprochando lo que hace tu pareja porque tienes la idea de cambiar su manera de ser.


“Es fundamental que se acepte a la pareja como es. Nadie es perfecto. Y así como nosotros tenemos muchos defectos, hay que ser tolerante y comprensivo con los defectos de la otra persona”, afirma la terapeuta.


Y es que aquellas frases que escuchamos una y otra vez y que a veces no suenan trilladas encierran una gran verdad: “El amor es como una plantita que hay que regarla todos los días para que no se muera”. El amor se alimenta de más amor. 

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