PURITO AMOR

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Mayo, 11 del 2017

 

Mariano (49) está divorciado y tiene dos hijos. Lissete (31) ha sido reina de belleza y nadadora profesional en Trujillo. 

En noviembre último, el entonces Ministro de Defensa Mariano González fue ‘ampayado’saliendo de almorzar con una de sus asesoras. Se desatóel escándalo mediático y ambos renunciaron a sus cargos. Este fin de semana, medio año después, pasarán a ser marido y mujer en una iglesia de San Isidro.


Entrevista: Álamo Pérez Luna

Fotos: César Zamalloa

El 15 de julio del año pasado Mariano González (49 años, divorciado, dos hijos) fue designado ministro de Defensa por el electo presidente Pedro Pablo Kuczynski. Sólo tenía dos semanas para completar su equipo. En ese momento le entregaron el currículo de Lissete Ortega (31, soltera, sin hijos), una ex reina de belleza, nadadora profesional y abogada trujillana que había trabajado cinco años como jefa de asesoría jurídica en un proyecto del Estado financiado por el BID y el Banco Mundial. ¿Qué pasó luego?La pareja se reunió en su futuro nido de amor, donde juntos y en exclusiva nos cuentan su historia y posan para nuestro lente.

–MARIANO: La entrevistéy me di cuenta de que tenía todas las condiciones para el puesto, fue contratada y en ese momento paséa tener completo mi equipo de seis asesores. Ella era la más joven de todos.

–LISSETE: Y la que ganaba menos (risas).

Al salir del restaurante los captaron tomados de la mano, conversando y besándose. Las imágenes salieron en un programa dominical. 


Desde ese momento Mariano González y sus compañeros de cartera empezaron a trabajar de lunes a lunes con horario de entrada, pero no de salida. Fue asíque Mariano y Lissete comenzaron a conocerse mejor en medio de reuniones formales, de alturadas discusiones para tomar decisiones políticas y siempre rodeados de profesionales sumamente calificados.

–MARIANO: En ese momento el ritmo de trabajo era muy fuerte. El gobierno estaba comenzando su gestión y lamentablemente no había domingos ni feriados. Todos mis asesores estaban muy comprometidos y Lissete era una de las que mejor comprendía ese ritmo laboral.


–¿En quémomento, en medio del trabajo, empezóa generarse la atracción entre ustedes?

–LISSETE: Todo nacióde una admiración. De la admiración a un hombre comprometido con su gente, con su país. Me gustaba eso. Eso me generóuna gran admiración hacia él.


Ok, ese fue el paso uno. ¿Cuál fue el paso dos?

–LISSETE: Es soltero (risas).

Ambos son protagonistas de una verdadera historia de amor. 


Me imagino que hubo otras cosas más.

–LISSETE: Hubo una maratón en la que participótoda la Alta Dirección del Ministerio, organizada por el aniversario de las Fuerzas Armadas. Eso me demostróque a él le gustaba el deporte, como a mí. Luego sus dos hijos lo iban a visitar al despacho con cierta regularidad y me di cuenta de que era un buen padre.

–MARIANO: También hubo otras coincidencias. Ambos somos trabajólicos, estamos comprometidos con la política a favor del país y, además, nos gusta la buena comida…

–LISETTE: Y un día, recuerdo bien, me di cuenta de que me había gustado mucho conversar con él un buen rato…y me preocupé.


–¿Exactamente por quéla preocupación?

–LISSETE: Surgieron dos dudas: ¿Serécorrespondida? Y además, era mi jefe, ¿no?

–MARIANO: A partir de allísurgióun feeling muy especial entre los dos y algo muy genuino. Y por eso no teníamos temor. Estaba naciendo el amor. La invitéa almorzar el 17 de noviembre para proponerle que iniciáramos una relación seria, para decirle que ya no podíamos trabajar juntos y que esto traía consigo una serie de responsabilidades de uno y otro lado. Dos días después le informéal Presidente del Consejo de Ministros lo que estaba pasando.


–¿Le diste un sí’inmediato al galán?

–LISSETE: La verdad…sí. Y no me arrepiento (risas).


El destape del affaire también les afectó económicamente. El precio fue el amor. Mariano Gonzalez y Lissete Ortega contraen matrimonio el sábado 13 de mayo. 


Aquella tarde, al salir del restaurante en Barranco, los captaron tomados de la mano, conversando y besándose. Ese fin de semana las imágenes salieron en un programa dominical y lo demás es historia.

–MARIANO: Yo amaba mi trabajo y para mífue un golpe muy duro. Si esas imágenes y esa situación personal podían dañar la imagen del gobierno, yo tenía que dar un paso al costado. Y lo hice. Pero no era la forma en la que yo quería que se enterara la gente.

–LISSETE: Yo empezaba el lunes en otro trabajo. Y evidentemente ya no pude hacerlo.


El destape del affaire también les afectóeconómicamente. Él perdiósu empleo como ministro de Defensa y continuócon su cargo como parlamentario andino, pero ella perdiótodos los arbitrajes para los que había sido contratada. Fue el precio del amor.

Así, a la distancia, ¿hoy están mejor que en ese momento?

–MARIANO: Aunque parezca increíble, esa situación tan difícil de manejar nos uniócomo pareja.

–LISSETE: Ambos creemos en formar un hogar y estar juntos para toda la vida.


Mariano y Lissete no salen mucho de noche y no son bailarines empedernidos ni juergueros profesionales. Prefieren salir a correr por las mañanas, ver una película al caer la tarde y sobre todo, ir a cenar.

–MARIANO: Pareciera que nos hubieran diseñado desde jóvenes para que estemos juntos.

–LISSETE: Estamos hechos el uno para el otro. De eso no tengo duda.


Este sábado darán el primer paso para construir esa nueva aventura. La travesía empezóen una oficina gubernamental, continuóen medio de una turbulencia mediática y se mantuvo firme hasta que las aguas volvieron a la normalidad. Una verdadera historia de amor…con final feliz.

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