Macho Que se Respeta

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Marzo, 06 del 2014

 

Aunque parezca mentira, los hombres siguen teniendo miedo a hablar de sexo, sobre todo cuando deben aceptar que tienen algún problema.


En pleno siglo XXI, los problemas que tienen que ver con la sexualidad masculina siguen siendo un tabú en nuestra sociedad. Mientras que las mujeres, desde temprana edad, comienzan a visitar a su ginecólogo y van aclarando dudas y preparándose para las diferentes etapas que deben enfrentar en su vida, el hombre se demora más en tener su primera consulta urológica y en algunos casos nunca la tiene.


Por esta razón, el conocimiento real de la sexualidad masculina es escaso, a pesar de ser un tema que concierne a todos –adolescentes, adultos y adultos mayores–, debido a muchos factores entre los que resalta la negativa, por parte de los hombres, de hablar de estos temas.


¿Por qué? Obviamente por vergüenza. Muchos creen que al reconocer que tienen un problema con su sexualidad, su virilidad se verá afectada. Por lo que no hablan de ello ni con sus amigos, ni con un profesional en la materia.


El médico colombiano José Pablo Saffón, Director General del ‘Boston Medical Group de Perú, primera clínica boutique en nuestro país especializada en trastornos sexuales masculinos, sostiene que a los hombres latinos les cuesta mucho pasar consulta por este tipo de molestias y que si lo hacen requieren, sobre todo,  garantía de privacidad.


“No obstante –asegura el doctor Saffón– hoy existe una mayor libertad para hablar sobre temas sexuales pues a las personas, en especial los varones, les gusta alardear de sus capacidades sexuales”. También sostiene que lo que todavía no cambia es lo complejo que les resulta a ellos aceptar que tienen dificultades en su desempeño sexual. “Por ello, no se deciden a pedir ayuda. En el caso de la disfunción eréctil, por ejemplo, que usualmente se presenta con mayor frecuencia en varones a partir de los 40 años, solo el 20% de los afectados acude a un especialista para su tratamiento”, asegura. 


Más allá de la pastillita azul
Si la mayoría de los hombres es incapaz de aceptar que tiene un problema que afecta su sexualidad, ¿qué se puede  hacer para que acceda a buscar ayuda y entienda hasta qué punto  un tema como este puede afectar su vida? Pues lo más recomendable es que sea su pareja la que lo haga entrar en razón.


“Casi todos los hombres solo buscan ayuda de un profesional después de que sus parejas intervienen en el asunto”,  afirma Saffón. También advierte que por nada del mundo una mujer debe  burlarse, delante de otros, por una situación como esta”.


Y es que si bien las principales causas de las disfunciones sexuales se deben a factores orgánicos, la actitud agresiva de la pareja ante un posible trastorno sexual empeora la situación y la afección física se convierte  además en psicológica y en muchos casos en la causa de una separación.


Aunque uno de los pocos tratamientos que se ha aceptado socialmente para combatir la disfunción, es el viagra (o similares) la famosa pastillita azul no es la única alternativa para aliviar un trastorno como el que acabamos de mencionar. Y es que según el especialista, cada paciente tiene un diagnóstico diferente y debe recibir un tratamiento de acuerdo con ese diagnóstico. “Los medicamentos deben estar hechos a su medida –dice– pues solo así la persona afectada obtendrá buenos resultados terapéuticos y bajos efectos secundarios”.


Entre los nuevos tratamientos que él recomienda está, por ejemplo, un espray que se aplica bajo la lengua y que ayuda a curar la eyaculación precoz. Es decir le da al hombre el control del tiempo eyaculatorio y le permite rendir en el acto sexual el tiempo que desee. 


“Son  tratamientos personalizados, con resultados desde el primer día”, asevera el médico. También asegura que los trastornos sexuales empeoran con el paso del tiempo. Señores, están advertidos. A perder el miedo y a hacer lo que sea necesario para gozar de su sexualidad. (Patricia Salinas)


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