El ʻSugar Daddy’

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Diciembre, 20 del 2012

 

“ Tienen la costumbre de engreír. De allí el afán de buscar una ‘sugar baby’ a quien mimar ”

Algunas mujeres no tienen problema en aceptarlo, pero tener a un amante que paga todos los caprichos a cambio de compañía, también puede ser visto como una forma de prostitución.


¿Qué es un ‘sugar daddy’? En líneas generales, un hombre maduro y económicamente solvente que se desenvuelve con facilidad en cualquier espacio. Le gusta estar con chicas jóvenes, pero es lo suficientemente realista como para saber que ninguna muchacha se acercará a él sin un interés de por medio, así que está dispuesto a pagar por su compañía de una manera “decorosa”. Es decir, no le da una cantidad de dinero, sino que le compra ropa, regalos, la lleva a cenar y viajar. Todo ello sin ningún compromiso.


En lo que respecta a la diferencia de edades, el sugar daddy no tiene añoranzas del pasado y aún posee fuerzas para seguir el ritmo de su pareja, si llega a existir sexo entre ellos. Aunque, según aseguran muchas de las muchachas en cuestión –llamadas sugar babies–, a veces todo ha sido platónico y el resultado fue igual de satisfactorio.


Suena simple y, según los involucrados, también justo. No hay ganador ni perdedor. No hay explotador ni explotado. Él solo exige que ella esté disponible cuando sea requerida. A ella tampoco le importa mucho lo que él haga con su vida (si es casado o soltero), mientras sea tratada como una reina. No es exactamente una relación, sino una suerte de intercambio de favores. Es allí, en el trueque, donde se genera el conflicto. 


En palabras del psicólogo Rolando Varillas: “Los elementos de transacción son dinero a cambio de compañía, lo cual no permite que la mujer explore otros recursos para valerse por sí misma. Con el tiempo, este modo de vida genera dependencia en otras personas, al momento que ella busque obtener las cosas que desea. Por ello, es una relación de intercambio que trae un beneficio a corto plazo, pero cuyo costo aparecerá en algún momento”.


AZÚCAR EN LA RED

Por un lado, un hombre de cierta edad con abultada billetera; por el otro, una mujer joven, bella y sin dinero. Un sitio web en Estados Unidos permite al sugar daddy y la sugar baby conocerse y “abrazarse” a cambio de dinero, aunque la palabra prostitución no sea mencionada.


Como es de imaginarse, la red es uno de los sistemas más usados por señores que buscan chicas audaces, capaces de brindar algo de cariño y cumplir todos los caprichos de estos padrinos. Mientras que ellos –solteros o casados– están dispuestos a pagar la compañía con costosos regalos e incluso el pago de estudios, por ejemplo.


La internet, como es de imaginarse, es una de las herramientas más comunes usadas por los “sugar daddies”, para encontrar compañía.


Suena a damas de compañía, ¿verdad? Sin embargo, según los testimonios tanto de ellas como de ellos, no lo ven de esa manera. “Las personas se conocen, negocian y sienten la química; y si no se gustan mutuamente, entonces no pasa nada”, asegura Brandon Wade, fundador de www.seekingarrangement.com (cuya traducción sería “en busca de un acuerdo”).


Wade, de 41 años y graduado del prestigioso Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), afirma que las personas suelen ser demasiado críticas sobre este tipo de relaciones. “El punto es que no hay nada malo en salir con alguien que es rico y que está dispuesto a gastar dinero en una relación”, se defiende.


El dinero, sin embargo, está en el centro de ‘Seeking Arrangement’. Y este concepto está reforzado por el logo de la página web: un corazón rojo con el símbolo ‘$’ en el medio. Así ya no suena tan romántico.


PARA TODOS LOS GUSTOS

La figura del sugar daddy también es muy común en el mundo gay, pues muchos hombres son bisexuales o tuvieron que casarse por diversas razones con una mujer (generalmente por apariencias), así que buscan una  relación abierta donde, por mutuo acuerdo, se mantenga reserva total.


Los que ya salieron del clóset y no tienen nada que ocultar, saldrán sin problemas con el amigo ocasional y, tal como sucede con las chicas que aceptan este tipo de relaciones, ellos irán viendo en el camino hasta dónde llegar.


¿Muy extraño para que sea cierto? ¿Muy “moderno” para nuestra tradicional forma de ser?  Ni tanto. Sin ir muy lejos, tenemos a un famoso peruano con alma de sugar daddy: el tío terrible Jaime Bayly. Primero fue el sugar daddy del argentino Luis Corbacho (a quién él llamaba “mi chico”). Corbacho es veinte años menor que él y, tal como ha relatado en innumerables columnas, era su engreído antes de que la cosa acabara muy mal. 


Con Silvia Núñez del Arco, 24 años menor que él. Sin embargo, ante la sorpresa de todos, ésta terminó en un matrimonio que, al menos en apariencia, pasa por su mejor momento. 


Después haría lo mismo con Silvia Núñez del Arco (a quien llamaba “mi chica”), con la que la diferencia de edad era aún más grande (24 años). En contra de todo pronóstico, se convirtió en su esposa y madre de su tercera hija. Pero esa debe ser una excepción a la regla. La idea del sugar daddy, en realidad, es que no exista ningún compromiso. Pero, ¿quién puede controlar eso? Y, más aún, ¿quién puede lograrlo sin resultar herido?


Características de un ‘Sugar Daddy’


•De aspecto impecable y grandes conocedores de las reglas de etiqueta, cultura general y temas de actualidad.

•Saben vestirse y cuidan con mesura su aspecto físico. Es decir, no caen en el ridículo de querer aparentar lo que no son

•Para ellos sus años son una insignia, pero no pierden el convencionalismo de antaño y siempre están dispuestos a aprender y conocer.

•Llevan la esencia del romanticismo y les encanta llenar de detalles a las personas que los rodean.

•Tienen la costumbre de engreír. De allí el afán de buscar una ‘sugar baby’ a quien mimar.

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