Regina Alcóver

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junio, 08 del 2018

 

La filosofía de Regina Alcóver gira en torno a una sola premisa: el amor por la vida. Lleva 9 años en la radio y al escucharla uno se contagia con el espíritu refrescante que refleja. Actualmente presenta, todos los martes de este mes, su espectáculo ‘Karaoke con Regina’, en la estación de Barranco. La acompaña una banda en vivo y canta junto al público los éxitos musicales de todos los tiempos. En esta entrevista nos cuenta un poco sobre este show y su secreto para mantenerse tan llena de energía.


¿Cómo así decidiste hacer este show?

–Este karaoke se me ocurrió cuando vi cantar a mi nieta. Estábamos en la estación y mi productor Carlos Sánchez me dijo “prepárate para el karaoke que vas a subir de nuevo al escenario a cantar”. Y como a mí me gustan los retos me dije: “Vamos a cantar de nuevo”.


¿Qué te dijeron tus hijos?

–GianMarco está contento, siempre le gusta verme en el escenario, ya sea actuando o cantando. A mi hija también le encanta la posibilidad de que yo vuelva al escenario a cantar. Están felices.


¿Qué canciones vamos a poder escuchar?

–Hay de todo, las canciones de antaño y las nuevas. Está Ricardo Montaner, Carlos Vives, Shakira, Ha*Ash, Camilo Sesto, José José, Ángela Carrasco, Natalia Oreiro, Yuri, Valeria Lynch, etc. Al tener una banda en vivo también podemos improvisar, si la gente pide algo que no está lo vamos a cantar igual.


¿Cantarás temas de Gian Marco?

–Sí, hay un mix que hemos hecho que abarca las siguientes canciones: 'Si me tenías', 'Parte de este juego', 'Lejos de ti' y 'Se me olvido'.


¿Gian Marco cantará contigo?

–Ya me gustaría pero no creo que coincida. Te aseguro que si coincide uno de sus viajes con los días en los que me estoy presentando, es un hecho que se escapa y se viene a cantar conmigo.


¿Tienes pensado alargar las fechas de tus presentaciones?

– Si va funcionando y va pegando se alarga. Eso depende de la gente.


¿Cómo haces para estar tan llena de energía?

–Me enchufo y canto. Me pongo baterías y salgo a cantar. Como la canción de GianMarco uno tiene que 'sentirse vivo' hasta el último día de su vida.


Un defecto y una virtud

–Todos tenemos muchos defectos pero una virtud es reconocerlos.


¿Cómo disfrutas tu tiempo libre?

–Escuchando música


¿En qué profesión no te hallarías nunca?

–Cobrador de peaje


¿Cuál ha sido tu cambio de look más radical?

–Ponerme extensiones. Uno tiene que cambiar para bien. Yo soy absolutamente renovadora.


¿Cuál es el objeto que más tiempo lleva en tu mesa de noche?

–La foto de mi papá


¿A qué le temes? 

–A quedarme sin memoria.


¿Qué costumbre debería quedar definitivamente en desuso?

–Hablar mal de la gente.


¿Qué consejo, lección o enseñanza quisieras dejar a tus hijos?

–Que vivan intensamente. Amen su vida, su cuerpo, su mente. Son muchas cosas las que quiero dejar no solamente a mis hijos sino a la juventud. Que sepan aprovechar el momento que vivimos.


¿Cuál ha sido tu gran travesura de infancia?

–Yo quería vender ataditos como las señoras del mercado. Con mi hermana atábamos las hierbitas del pasto pero nunca nadie nos creyó. No vendimos nada.


¿Qué titular te gustaría leer mañana en los diarios?

–Puede sonar trillado pero que no haya más guerras. Pero muy difícil, el ser humano vive constantemente peleando. Soñar no cuesta nada.


¿Qué película te ha hecho llorar y reír?

–'La vida es bella' y 'Nos habíamos amado tanto'


¿Qué moda debería volver?

–Ninguna, uno tiene que renovarse


¿Con quién te gustaría estar en una isla desierta?

– Conmigo, definitivamente.


¿En qué o en quién reencarnarías?

–En un ser de otro planeta. Algo que sea divertido porque a los seres humanos ya los conozco.


En el día del juicio final, ¿irías al paraíso, al purgatorio, o al infierno?

–Donde me toque, me da lo mismo. Donde vaya alguna revolución voy a hacer.


Si te quedara un día de vida, ¿qué harías?

–¡Disfrutarla intensamente!


¿En cuál de los siete pecados capitales caíste últimamente?

–No creo que haya cometido ninguno. Soy bien tranquila.


¿Qué has dejado de hacer por temor al qué dirán?

– Nada. Nunca. 

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