Lucy Telge

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Octubre, 09 del 2014

 

 

Lucy Telge es una legendaria ballerina y destacada coreógrafa. Realizó sus estudios escolares en el colegio Santa Úrsula y, tras ello, descubrió el mundo de la danza en la Asociación de Artistas Aficionados. Luego, viajó al extranjero para especializarse en la enseñanza de ballet en instituciones como el Harkness House for Ballet Arts y el School of American Ballet, en Nueva York. A su regreso al Perú, en 1983, fundó la compañía de ballet del Teatro Municipal de Lima. Bajo su dirección, se montó por primera vez en nuestro país ‘El lago de los cisnes’. Ahora, en una nueva temporada, presenta la pieza ‘La Hija del Faraón’, que va desde el 16 de octubre. En esta entrevista, Lucy nos habla sobre algunas de sus experiencias de vida más entrañables.


–¿Cómo pasa sus días actualmente?
–Trabajando. Ya son 31 años que llevo en el Ballet Municipal y me encanta.


–¿Qué es lo que más disfruta de su trabajo en el Teatro Municipal?
–Ver el teatro lleno en las funciones del Ballet Municipal y que todo el público salga contento. Es más, luego de las funciones la gente anda preguntando cuándo será la próxima temporada y qué vamos a presentar. Eso me entusiasma muchísimo. 


 –¿Qué significa el ballet para usted?

–El ballet es mi vida. Siempre lo fue. 


–¿Qué está leyendo en estos momentos?

–Por más que siempre he sido muy aficionada a la lectura no me alcanza el tiempo para poderlo hacer. 


–¿Cuál es su logro más importante a nivel profesional?

–Haber formado una compañía profesional de ballet como lo es el Ballet del Teatro Municipal de Lima.

 
 –Un defecto, una virtud.
–Virtud: Trabajar mucho para lograr todo lo que me propongo. Defecto: Trabajar mucho. 


–¿En qué profesión no se hallaría nunca?

–En algo que tenga que ver con la harina de pescado.


–¿Cuál ha sido su cambio de look más radical?
–No lo he tenido. 


–¿Cuál es el objeto que más tiempo lleva en su mesa de noche?

–Una cruz que me regaló Esther Gavio, quien fue mi maestra de ballet hace ya mucho tiempo.


–¿A qué le teme?

–A la mentira y la deshonestidad de la gente.


–¿Cuál es tu sueño o pesadilla recurrente?

–Nunca recuerdo lo que he soñado.


–¿Qué costumbre debería quedar definitivamente en desuso?

–La falta de responsabilidad. 


–¿Qué ventajas tendría ser del sexo opuesto?

–Ninguna.


–¿Cuál ha sido el papelón más grande de su vida?
–Una vez, bailando en un escenario muy inclinado en Arequipa, tenía que arrodillarme y hacer una pirueta. Me impulsé tanto que me fui de bruces.


–¿En cuál de los siete pecados capitales cayó últimamente?

–Soy muy golosa.


–¿Qué consejo, lección o enseñanza quisiera dejar a sus hijos?

–No tengo hijos, pero a mis alumnos les digo que deben ser responsables. Además, siempre les aconsejo que hagan las cosas con calidad.


–¿Qué ha dejado de hacer por temor al qué dirán?

–Absolutamente nada.


–¿Cuál ha sido su gran travesura de infancia?

–La verdad es que de chica era muy tranquila. Lo que más me gustaba hacer era sentarme a leer mientras escuchaba música clásica.


–¿Cuál es la peor mentira que han dicho de usted?
–Que hago malos manejos con el dinero del Ballet Municipal. 


–¿Qué titular le gustaría leer mañana en los diarios?

–Empresas privadas se unen para apoyar la cultura. 


–¿Qué moda debería volver?

–No lo sé. Creo que cada moda va con su respectivo tiempo.


–¿Qué película le ha hecho llorar? ¿Y reír?

–Lamentablemente, hace muchos años que no tengo tiempo de ir al cine. 


–¿Qué noticia le impactó recientemente?

–La del espeleólogo español que estuvo atrapado por 10 días en una grieta a gran profundidad en plena selva peruana.


–¿Con quién le gustaría estar en una isla desierta?

–No me gustaría estar en una isla desierta 


–¿Conoce alguna celebridad? Cuéntenos la anécdota.

–Conozco a muchas celebridades. Siento que se me haría imposible poder elegir solo una anécdota de tantas experiencias vividas.


–¿En qué o quién se reencarnaría?

–En mí misma.


–En el día del juicio final, ¿iría al paraíso, al purgatorio, o al infierno?

–Eso es algo que solo lo decidirá Dios.


–Si le quedara un día de vida, ¿qué haría?

–Dedicaría mi día a poner en orden mis cosas.


–¿Qué es lo más loco que ha hecho por amor?

–Casarme muy poco tiempo después de haber conocido a mi esposo. Llevé una vida muy feliz con él.

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