Casa Premiada

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Octubre, 25 del 2012

 

Los ganadores de Casa Cor 2012 detallan los pormenores que convirtieron a sus diseños en los favoritos de este año.


El evento de decoración, arquitectura y diseño más importante en el Perú presentó hace unos días a los siete ganadores de ocho categorías premiadas este año. Reunimos a los arquitectos y diseñadores de estos ambientes para recorrerlos junto a ellos. Moda, estilo y tecnología fueron los principales puntos de evaluación según el jurado de Casa Cor, que este año intervino la Casa Mujica y la Casa D’ Pardo, en el Centro de Lima.


Imaginar a una novia quinceañera del siglo XIX sirvió de inspiración a la diseñadora de interiores Jessie D’Angelo Bernales para crear este espacio de 40 m2, ubicado en la Casa Mujica. Jessie dividió la ‘Suite de la Novia’ en dormitorio, baño y vestidor, y le dio un toque renacentista y neoclásico, con algunas pinceladas de modernidad. Muy típico de su trabajo, donde sobresalen las piezas y muebles de estilo inglés, francés e italiano. “Esta suite tiene un estilo country vintage living”, dice D’Angelo. “Es decir, se caracteriza por usar muebles finos, restaurados o reciclados”, agrega.


Todos los elementos empleados en este espacio son piezas únicas, procedentes de Londres, que lograron crear un ambiente cálido y elegante. “La pieza más valiosa de este espacio es la lámpara veneciana central, soplada en vidrio de Murano. Y la de mayor arte, la cama colonial restaurada de la novia”, cuenta la diseñadora.


Proyecto Más Osado: ‘Casita del Huésped’
Es la primera vez que la arquitecta cusqueña Giovanna Balarezo participa en este evento de diseño y, según ella, fue todo un reto. Acompañada por su socio Edward Tuck, la dupla creó una casa de seis ambientes en cuatro cuadros casi perfectos: de 3.6 metros de largo por 3.5 de ancho cada uno. “Era un espacio muy reducido para pensar en una casa de ciudad, así que me imaginé en una posada, de esas que solo son habitadas por huéspedes”, cuenta Giovanna. La dividió en dormitorio, bar, sala, toilet, spa y terraza. Se preocupó por mantener todos los espacios conectados, por lo que dispuso de entradas en todas las divisiones para que pareciera un solo gran espacio. “Era la mejor opción para darle amplitud y libertad a la casita, sin sentir la estrechez de los espacios”, sostiene la diseñadora. Con la luz y la ventilación no hubo problemas, pues la casa se encuentra frente a un ambiente abierto: el patio principal de la Casa Mujica.

Como parte de sus raíces y su pasión por los textiles, la arquitecta le dio un toque muy regional al espacio. “Un cobertor de piel de guanaco en la cama principal, mantos de algodón nativo colocados sobre los muebles, una mesa recubierta de cuero en la sala, y algunos huacos decorativos, para dar a este refugio calidez y peruanidad”, cuenta.


Mejor Proyecto de Uso Público: ‘Patio de las Macetas ’
Los arquitectos Giannina Namihas y Adolfo Gonzales Finseth trabajan con macetas y ladrillos hechos a mano desde hace algunos años. Y por eso decidieron intervenir con estos mismos materiales el patio trasero de la Casa D’Pardo. Cerca de setenta macetas y una pared enchapada con ladrillos de arcilla decoraron este espacio rústico de 80 m2. “La pared fue enchapada en muchos estilos con dos mil piezas de diferentes tonalidades, naranjas y rojizas”, dice Giannina Namihas, quien junto a su compañero demoraron dos meses en darle vida a este muro.

Otro elemento llamativo del espacio es la pileta de agua ubicada en el centro. “Es parte de la casa y lo que hicimos fue restaurarla”, dice Adolfo Gonzales Finseth. Colocaron una bomba de agua y luces para que pudiera funcionar y le diera vida al ambiente. Y como punto de contraste, dos bancas de estilo moderno se ubicaron en el contorno del patio. 


Mejor Proyecto de Paisajismo y Proyecto Más Sostenible: ‘Patio de las Siete Rejas’ 

Lo hicieron todo con madera reciclada. La arquitecta Deborah Hussey, el ingeniero agrónomo Luis Manuel Barreto y la ingeniera forestal Melissa Quiroz trabajaron con espíritu ecológico cada uno de los elementos colocados en este espacio de 120 m2 de la Casa Mujica. “Hemos empleado con arte la madera reforestada en Oxapampa, y con esta creamos el piso del patio, las cajas de luz y los taburetes, principalmente”, cuenta Melissa.

Los arquitectos se encontraron con dos retos al momento de la intervención: decorar el espacio sin tapar la visión de ninguna de las siete rejas que lo rodea, y crear un ambiente con plantas y flores sin que existiera drenaje o punto de agua en el patio. “Para lo primero, se nos ocurrió suspender bolas luminarias en el borde del área; y para lo segundo, usar macetas autorregantes y emplear ladrillos rocochos en el suelo, para no usar tierra ni gras, que sí necesitarían agua”, dice Melissa.


Mejor Proyecto de Uso Comercial: ‘Restaurante y Patio’
El arquitecto Diego Carrillo Thorne se inspiró en el Perú para crear este espacio de 220 m2 de la Casa D’ Pardo. “La idea es que no solo la comida peruana sea reconocida en el mundo, sino que también lo sean nuestros restaurantes”, cuenta. Para lograr su objetivo, Diego y su compañero Alex Núñez le dieron color y espíritu local a sillas, mesas y paredes del patio y restaurante.

De estos dos ambientes, es el restaurante, de 70 m2, el que cuenta con mayor detalle. Aquí la mesa principal está adornada con cintas de colores y escapularios peruanos, y las sillas de cabecera que la acompañan tienen bordado el escudo nacional. “Otras sillas las he vestido con fundas inspiradas en los vestidos típicos de las tres regiones de nuestro país. Este espacio es una fiesta de color”, dice Diego, y concluye que lo popular con un toque de sofisticación será vital para ser aceptado en el extranjero.


Proyecto Más Original: ‘Comedor’
La diseñadora Erika Zielinski se inspiró en los jardines de Babilonia para crear el comedor principal de la Casa Mujica. Resulta que hace unos meses Erika estuvo por Turquía y quedó fascinada con el estilo árabe de las casas de la zona. De vuelta a Perú, y con la cercanía de Casa Cor, ella lo tenía claro: reviviría en pisos y paredes el espíritu babilónico.

En este espacio de 48 m2, Erika colocó una enorme mesa que fue el eje principal de su creación. “Coloqué un canal en el centro de la mesa a base de peceras que simulaban ser el río Tigris, y lo iluminé por la parte baja, para que el destello terminara visualmente en el espejo dorado al final de la mesa, que representa al sol”, cuenta la diseñadora de interiores, quien quiso darle poesía a su decorado.

Otros detalles que rememoran al mundo árabe son las patas de los muebles del comedor, que se asemejan a las cúpulas de las mezquitas, el techo en color turquesa decorado con estrellas islámicas en dorado, y los platos de cerámica inspirados en las piedras de los templos arameos.

Vale mencionar que el arquitecto José Cánepa, quien diseñó el homenaje a Doris Gibson, también se llevó un premio especial por su aporte a la decoración en el Perú. 


Los caseritos de Casa Cor

‘Sala Principal’, de Roque Saldías Daly. Este espacio de 130 m2 está conformado por comedor, sala, recibo y un área de escritura. Roque ha utilizado elementos que evocan al siglo XIX, propios de la arquitectura de la Casa Mujica. “Tengo dos lámparas francesas de metal y ánforas de cobalto que han sido fabricadas ahora, pero que evocan el estilo industrial de aquellas épocas”, dice el diseñador de interiores. El toque de color lo aportó el morado, característico del autor, presentado en elementos de texturas distintas que permiten una exhibición elegante.

‘Cuarto de la vajilla’, de Sonia Céspedes Rossel. En este ambiente de 2.40 por 5.40 el reto fue crear sensación de espacio. “Para eso coloqué arbotantes góticos y espejos que permiten que la luz refleje y genere sensación de amplitud”, dice Sonia. En este espacio se exhiben diferentes tipos de vajilla: la roja de Provenza y los rosetones, como los más llamativos. “Estos últimos podemos colocarlos como adornos de sala, o también podemos usarlos como recipientes para nuestra ensalada de frutas”, dice la ceramista. Sin duda, arte funcional. (Estefanny Jackson)

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