Desde Adentro

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junio, 13 del 2013

 

El actor y guionista ingresa a las oficinas de Google para ser uno de los principales personajes de la película ‘The Internship’.


Mientras sus admiradoras ‘googlean’ el nombre Owen Wilson para enterarse de los últimos sucesos de su vida, nosotros viajamos hasta las oficinas centrales de Google, en San Francisco, para entrevistarlo. Después de todo, es ahí donde transcurre la nueva comedia ‘The Internship’, en donde el actor es el protagonista, junto a Vince Vaughn. 


–Si tuvieras que elegir el tatuaje que mejor te define, ¿cuál sería?

–Tengo un tatuaje que dice ‘Luck’. Me quedo con ese. Soy descendiente de irlandeses y creo bastante en la suerte.


–¿Es cierto que nunca quisiste ser actor? ¿La suerte influyó en ese sentido?

–Puede ser. Yo nunca tomé clases de teatro ni actuación. Nunca tuve la opción. En Dallas, jamás podía soñar con trabajar en cine, hubiera sido una ambición ilógica.


–¿Cómo fue que te decidiste por la actuación?

–Bueno, yo había escrito un guión con mi compañero de cuarto, Wes Anderson, en Austin. Y él quiso que yo interpretara el personaje principal de ese cortometraje. Cuando James Brooks compró el guión, imaginé que iba a buscar otros actores. No éramos actores de verdad, pero James quiso usarnos. 


–¿Dejaste de escribir para siempre?

–Me gustaría volver a escribir, porque con la actuación dejé de ejercitar ese músculo, aunque siempre trato de agregar algún diálogo que pueda ayudarme en el trabajo. Pero es diferente sentarse a escribir algo de principio a fin. Hace tiempo que no lo hago.


En Dallas, Texas, nació Owen Cunningham Wilson, el 18 de noviembre de 1968. Su madre era fotógrafa y su padre un ejecutivo de publicidad. Acostumbrado a meterse en problemas desde muy joven, a Owen lo expulsaron de la escuela St. Mark de Texas en el décimo grado y sus padres trataron de corregirlo enviándolo a una academia militar en Nuevo México.

 

Después, en la Universidad de Texas, Owen se hizo amigo de Wes Anderson y juntos escribieron el guión de ‘Bottle Rocket’. Aunque la película fue un fracaso, resultó ser la gran razón de la mudanza de Owen a Hollywood: para encontrar su camino al éxito.


–En la película ‘The Internship’, tu personaje insiste bastante en conquistar a una ejecutiva de Google, a pesar de sus continuos rechazos. ¿En la vida real insistirías tanto por conquistar una mujer que te gusta?

–No, si me cierran la puerta no vuelvo más (risas). Aunque algunas veces, puedo volver si la chica que me rechaza deja también una leve esperanza para seguir intentándolo. 


–¿Cuándo fue la última vez que aprovechaste tu fama para tu propio beneficio?

–Cuando estuve en París, en el hotel querían ser tan amables conmigo que pasaban la película ‘Midnight in Paris’ una y otra vez, sin parar. Los quería matar, pero fueron tan buenos que me consiguieron la única habitación del lugar donde podía ver la Torre Eiffel desde la cama. Y verla desde ese ángulo, fue realmente asombroso. 


–¿Qué tipo de trabajos hiciste antes de ser famoso?

–Tuve un trabajo como asistente en una firma legal. Y en la época que estudiaba en la universidad, tuve otro trabajo de becario, en el Dallas Times Herald, un periódico que ya ni siquiera existe. 


En ‘The Internship’, Vince Vaughn y Owen Wilson personifican a dos buenos amigos que entran a Google para buscar trabajo. Es en esas oficinas donde tienen que competir con la inteligencia de una generación más joven para encontrar una nueva oportunidad, después de haber perdido su empleo como vendedores de relojes de lujo.


–¿A qué te dedicarías si Hollywood cerrara las puertas y el cine fuera reemplazado por los videojuegos?

–Probablemente iría a Google para aprovechar las conexiones que hice durante el rodaje de nuestra película, ¡a ver si me contratan! Es gracioso porque me acuerdo que una vez fui a Pixar y se parecía bastante. La gente anda en skates y juega al ping -pong. En Google es igual. 


–¿No te preocupa el lado dominante de Google?

 –Sí, supongo que el tema de la privacidad puede preocuparle a cualquiera, pero la gente de Google que yo conocí tampoco parece ser tan siniestra (risas).


–¿Alguna vez buscaste tu nombre en Google, en Internet?

–Sí.


–¿Alguna historia que no esperabas encontrar?

–No busco mi nombre por historias que me sorprendan. Cuando algún paparazzi le saca fotos a mi hijo, las veo en Internet porque las busco en Google.


–¿Ves al mundo con otros ojos desde que tuviste un hijo?

–No. No veo ninguna diferencia, sigo viendo todo de la misma forma que antes. La gente me lo pregunta todo el tiempo:  ¿cuánto cambió tu vida desde que tuviste a tu bebé? Y yo no noto ninguna diferencia.


–¿Qué opinas sobre la diferencia generacional que plantea ‘The Internship’?

–Sí, lo noto con ciertas películas, como la nueva sobre la homosexualidad de ‘Liberace’. Es muy buena. Michael Douglas y Matt Damon están geniales. Cuando la vi, me acordé de la historia de Rock Hudson en los años 80’s. Unas amigas que estaban conmigo ni siquiera lo sabían, porque no habían nacido todavía.

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