Manolo Del Castillo

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Enero, 21 del 2016

 

Manolo del Castillo / FOTO: HUGO ENRIQUE ALEJOS

El conductor de ‘Reportaje al Perú’ se alista para retomar con fuerza la temporada 2016. Su primer destino del año será la ciudad de Ilo, en Moquegua.


1. En ruta: Hace 16 años comencé en ‘Reportaje al Perú’ y de ahí no me he movido. A mis 47 años tengo ganas de seguir viajando 16 años más. De los 365 días del año, la mitad me la paso de viaje grabando. Es excitante llegar a lugares donde nadie ha estado, es como estar un poco más cerca de Dios y el universo. Hemos estado en todos los departamentos, provincias y aldeas muy escondidas, llevando siempre contenido de calidad a los televidentes peruanos. 


2. Momento cumbre. Uno de los momentos  que más disfruté fue cuando llegamos a la cumbre del nevado Chopicalqui, que está al costado del Huascarán a 6.354 m. Lloré de emoción, no lo podía creer. Es una cumbre de alto riesgo, y requiere mucho esfuerzo. Resulta toda una aventura llegar a una cima cuando haces andinismo. 


3. Clic. En estos 16 años me ha pasado de todo trabajando. En el 2000, nos tocó hacer un programa en Máncora, y yo odiaba este lugar por su cliché. Obviamente nos mandaron a grabar lo  ‘típico’: playas y discotecas. Y en una de estas grabaciones, conocí a una italiana, también con espíritu de viajera. Nos templamos al toque. Nuestra relación duró tres años, fue lindo.


4. Vida propia. Estuve casado hace unos años, pero ahora estoy solo. No tengo perrito, ni pececito, ni tortuga. Pero lo que sí tengo son siete macetas en mi terraza, que son los únicos seres vivos en casa (risas). Cuándo puedo estar en Lima aprovecho en salir a correr por el Malecón con los primeros rayos del sol. Me gusta escuchar música fusión New Age, como las bandas sonoras del Circo del sol para relajarme. Ahh… Y también me gustan los buenos tragos, especialmente el Ron ‘Zacapa’ con hielo.


5. Medio ambiente. Lo más hermoso que tiene nuestro país, geográficamente hablando, son todos los escenarios del mundo. Hay nieve, desiertos, un mar riquísimo y una exótica selva. Pero, lastimosamente, no sabemos preservarlo. Creo que hay que enseñar a los chicos, desde muy pequeños, que cuidar el medio en el que viven es igual de importante que estudiar y sacar buenas notas. 

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