11 Cosas que no Sabías de Pedro Olaechea

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Marzo, 31 del 2015

 

Director de los vinos y piscos Tacama nos revela los secretos detrás de una empresa familiar exitosa.



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1. Empresa. No somos una empresa grande, pero pretendemos hacer algo grande.


2. Premios. Hemos ganado 8 premios nacionales e internacionales en el último año. La ‘Champions League’ ha sido el Vinalies Internacional de París, donde obtuvimos la medalla de oro con el pisco Demonio de los Andes acholado.


3. Visión. El vino peruano está a la altura de cualquier vino del mundo, como lo demostró nuestra Selección Especial 2012.


4. Empresario Las fábricas peruanas son competitivas como cualquiera de un país desarrollado. Pero uno sale a la calle y las pistas están en deplorable estado. Solo para llegar al muelle tenemos un sobre costo de 300 km, si el puerto estuviera en Pisco otro sería el cantar.


5. Incursión en política. Lo pondré de esta manera: desde la época de Aristóteles, el hombre es un ser político.


6. SNI. Acompaño al nuevo presidente de la Sociedad Nacional de Industrias como past-president por unos tres años. Uno da mucho de su tiempo, en este caso sin cobrar, para hacer vida gremial.


7. SENATI. Cuando fui presidente de la SNI buscamos que los alumnos egresen del SENATI con un título a nombre de la nación. Si no he hecho política, ¿qué cosa es eso?


8. Experiencia. No sé si para bien o para mal, siempre he trabajado para las empresas de la familia. También he estado 12 años como presidente nombrado en el Centro de Innovación Tecnológica de la Vid, donde fui ratificado por 20 ministros.


9. Mi padre. Manuel Pablo Olaechea Du Bois tuvo la suerte de vivir hasta los 98 años. Fue una persona con visión, tal vez se adelantó a su época. Siempre decía: “El que no cae no monta.”


10. Vida sana. Tengo 61 años y practico natación y gimnasia. Trato de dormir 7 u 8 horas. Dos secretarias organizan mi agenda y rara vez me salgo de ella.  


11. Semana Santa. Es un momento para parar y buscar la reflexión. Es importante entender que el miedo no es el ‘temor a Dios’, sino el ‘no ver a Dios’. 


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