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Ellos y Ellas

Para el español radicado en Lima, Felix Tijero del Pozo, personal trainer certificado, no hay mejor escenario para ejercitarse que el aire libre.

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El ‘Método Tracy Anderson’ consta de 3 mil movimientos patentados que buscan ejercitar los músculos pequeños.

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En 1996 Madonna y su personal trainer Carlos Leon tuvieron una bebé.

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Hilaria Thomas, instructora de Yoga y novia del actor Alec Baldwin.

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El mantra de Tijero es “nadie dijo que sería fácil, pero sí que valdrá la pena”. Uno de sus clientes logró bajar 20 kilos en 6 meses.

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En el 2010, la princesa sueca Victoria se casó con su personal trainer Daniel Westling.

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Para Gunnar Peterson la clave es el entrenamiento aeróbico, de resistencia, nutrición y descanso.

Cuando Gwyneth Paltrow y Jennifer López lucieron sus cuerpos tonificados y esbeltos inmediatamente después de haber dado a luz (López tuvo gemelos), muchos atribuyeron el milagro a la genética. Sin embargo, poco tienen que ver los genes en este asunto y más los personajes, ya no anónimos, que dedican su vida a esculpir a las estrellas con ejercicios focalizados, dietas específicas y la atención de un halcón. Ellos son los personal trainers que no solo han invadido Hollywood sino que han iniciado una tendencia mundial que cada vez cuenta con más adeptos.


Su trabajo va más allá de simplemente diseñar una rutina de ejercicios. También monitorean la dieta y en general, el estilo de vida de sus clientes. Inclusive, forjan con estos una amistad tan valiosa como la gota gorda sudada o los kilos perdidos.


Es el caso, por ejemplo, de la entrenadora Tracy Anderson y  Gwyneth Paltrow. Ambas se conocieron luego que la actriz tuviera su segundo hijo en el 2006. En el primer encuentro, Anderson le pidió que se quitara la ropa con el fin de auscultarla en ropa interior. “Luces tan bien vestida, que jamás esperé encontrarme esto”, fue su lapidaria y sincera frase.


Al poco tiempo y tras usar el llamado “método Anderson”, Paltrow declaró a la revista Redbook: “Es un milagro. Nunca creí que pasados los 30 años y después de dos embarazos podría cambiar mi figura así. Tengo un mejor cuerpo que en mi juventud, todo gracias a Tracy”.


El famoso “método”, es un programa de más de 3 mil movimientos patentados que buscan ejercitar los músculos más pequeños, generalmente los más olvidados, pero sin embargo los más claves, según la entrenadora. Además, su programa se inicia luego de que ella descubre el tipo de cuerpo de su cliente a través de un sencillo test que se encuentra en su página web: www.tracyandersonmethod.com.


En Lima, sin el glamour de Hollywood pero con la misma eficacia, los personal trainers han tomado por asalto los parques y playas de la ciudad, fuera del ambiente cerrado e impersonal de los gimnasios. 


“Una de las alternativas para mantenerse en forma es, sin duda, ir a un gimnasio. Pero al poco tiempo las personas se cansan y la rutina termina siendo aburrida. Además, a pesar de que uno está rodeado de gente, se siente muy solo pues cada quien está dedicado a su trabajo y raras veces se establecen relaciones personales”, sostiene Félix Tijero Del Pozo, personal trainer español radicado en el Perú.


Él considera que la atención personalizada contribuye a que se forme una suerte de complicidad entre el entrenador y la persona que está realizando sus ejercicios, lo que mejora los resultados del entrenamiento y evita el desánimo o el abandono prematuro del programa.


Así como Tijero, Gunnar Peterson, personal trainer de celebridades como Jennifer López, Sofía Vergara, Kim Kardashian y deportistas como Mike Tyson y Pete Sampras, cree fielmente en la eficacia de un trabajo personalizado. “Si una persona nunca ha jugado tenis y se dedica por su cuenta a pegarle a la pelota seguramente acertará la misma cantidad de veces en una hora y media que en diez minutos junto a un profesor. Lo mismo pasa con la gente que va al gimnasio y no se asesora. Está perdiendo su tiempo”.


Pero tanto ‘trato personal’ puede borrar los límites que existen entre el personal trainer y su cliente.


El caso más reciente es el de la estrella de ‘Twilight’, Robert Pattinson, quien en octubre pasado fue ampayado en un concierto junto con su personal trainer Sydney Liebes, a quien había contratado meses antes para que lo ponga en forma antes de comenzar  la grabación de su ‘Mission: Backlist’, en la que interpreta al interrogador del ejército que encabezó la captura de Saddam Hussein, Eric Maddox.


Pattinson no es el único.


En 1996 Madonna dio a luz a su hija Lourdes, fruto de la relación de varios años con su entrenador personal Carlos León. Ambos se separaron poco tiempo después.


Hace dos años, el actor Alec Baldwin hizo noticia luego de proponerle matrimonio a su instructora de yoga Hilaria Thomas, de 28 años. Baldwin estaba en recuperación de años de alcoholismo.


La realeza no ha estado exenta de estos romances. 


En el 2010, la Princesa Victoria de Suecia se casó con su entrenador personal Daniel Westling. 


Y es que el trato constante, así como el lazo que suele crearse entre la persona que anhela conquistar retos y aquel que se lo posibilita, pueden originar que el vínculo entre cliente y personal trainer se transforme en un romance. 


Para Tijero, en cualquier profesión y circunstancia puede ocurrir eso. “Sin embargo –añade–, el profesional debe separar su trabajo de otros aspectos relacionados con su cliente. Lo que ocurre es que también hacemos un poco de psicólogos pues en la hora de entrenamiento, muchas personas realmente se relajan y pueden llegar a hablar de temas personales. Pero creo que cada uno debe mantenerse en su lugar”.


En Lima, la oferta de personal trainers  ha crecido enormemente. Hay incluso empresas que ofrecen los servicios de estos profesionales, muchos de los cuales resuelven también temas de nutrición y rehabilitación.


El costo promedio puede variar entre 300 y 400 soles al mes –si no es más– por tres sesiones semanales. Una inversión que sin duda vale la pena realizar si se trata de conquistar un óptimo estado físico. No hay excusas para no ejercitarse. Vean nomás lo que declaró el entrenador Gunnan Peterson al diario The Independent:  “Si el presidente Obama o clientes míos como Kim Kardashian pueden hacerse un espacio de 40 minutos para ejercitarse y son mucho más ocupados que el común de las personas, no veo por qué el resto no”.

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